Tomé: Serviu comienza despliegue para ficha de habitabilidad de terrenos en vista de la reconstrucción

21 de Enero 2026 | Publicado por: Cecilia Bastías
Fotografía: Cedida Serviu Biobío

Trabajo en el lugar se inicia la mañana de este miércoles. El organismo público ya cuenta con información previa de conjuntos habitacionales y se prepara la planificación de la restauración bajo criterios de eficacia, flexibilidad y participación de las comunidades.

El Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) del Biobío activó este miércoles su despliegue técnico tras el levantamiento de las Fichas Básicas de Emergencia (Fibe), avanzando en sus catastros en terreno y en la planificación del proceso de reconstrucción, con énfasis en rapidez en pos de la comunidad afectada.

María Luz Gajardo Salazar, la directora regional de Serviu, expuso algunos de los grandes desafíos que tienen en esta materia y planteó que pretenden dejar un ‘trabajo bien hecho’ a favor de los damnificados.

-¿En que se están concentrando los esfuerzos en miras a la recopilación de información que debe hacer el Serviu?


-Tenemos un momento en el proceso de una emergencia, en el cual nos debemos desplegar, que comienza a partir del levantamiento que hacen los municipios de las Fichas Básicas de Emergencia, lo que conocemos como Fibes. Entonces, son los municipios coordinados con el Ministerio de Desarrollo Social que levanta estas fichas, tras lo cual nosotros como Ministerio, como Serviu y como Seremi de Vivienda, concurrimos a terreno para levantar la ficha que tiene que ver con la situación de habitabilidad de los terrenos.

-¿Existe información previa que ya manejan de las viviendas afectadas?


-Nosotros tenemos el privilegio de tener equipos técnicos que tienen una gran experiencia acumulada en situaciones de catástrofe. Entonces estamos anticipándonos, ya hemos hecho levantamientos de dos tipos: uno cartográfico con los medios tecnológicos disponibles; y hemos iniciado el levantamiento sobre los conjuntos habitacionales que han resultado afectados, y de las familias que vivían ahí.
Esto nos sirve para organizar el trabajo realizamos en terreno, a partir del miércoles ir al sector de Punta de Parra, porque la información que nos llega es que hay un número de Fibes (150 al cierre de esta nota) lo que ya nos va a permitir que las duplas (10) vayan, en realidad esperamos reforzar nuestras tradicionales duplas técnico sociales, para efectos de poder obtener toda la información posible de una sola vez.


-¿Se está proyectando a esta altura la reconstrucción?

-Lo que viene es el proceso de reconstrucción. Estamos previendo cuáles van a ser las herramientas, cómo vamos a abordar los procesos de reconstrucción, estamos en coordinación con el Ministerio de Vivienda a nivel central, para efectos de poder obtener todas las flexibilidades y todas las excepcionalidades que este proceso requiera.


-¿Cuáles serán los fundamentos que planifican utilizar en esa proyección hacia la reconstrucción?

-Estamos trabajando en base a tres pilares. El primero, en que será un proceso de reconstrucción, una restauración o de reposición de aquellas cosas que las familias tenían. Que las familias recuperen lo perdido, y eso es relevante en términos de exigencia técnica, ese será nuestro piso.


Lo segundo, que el proceso de reparación sea lo más eficaz y expedito posible. Y en tercer lugar, que este sea un proceso que cuente con una amplia participación de la sociedad, la propia comunidad.

-¿Cuál es la experiencia y los aprendizajes que ha logrado el equipo de Serviu en materia de reconstrucciones?


-Podría citarte desde las inundaciones del 2006, pasando por el terremoto de 2010, luego tenemos un incendio el 2017, después tuvimos un tornado el 2018, después tenemos los incendios del recién pasado 2023. En el caso del terremoto y posterior tsunami, fueron más de 100 mil familias afectadas, y en el último incendio estamos atendiendo más de 750 familias en 2023.

-¿De cuántas de las viviendas ya tienen la información para comenzar los diferentes trámites necesarios?


Tenemos, por ejemplo, conjuntos habitacionales que fueron construidos por el Ministerio de Vivienda, por el Servicio de Vivienda Urbanización, a mediados de los 80’ como es Los Ríos de Chile. Geochile que se construyó en los noventa dónde hay 133 viviendas.
Hay gran cantidad de información respecto de esos dos, y tenemos al menos dos o tres más en la misma situación de información disponible.


Por lo tanto, tenemos el número de viviendas, tenemos las inscripciones de dominio, tenemos contestadas muchas preguntas que en estos procesos suelen ser de más difícil respuesta.
Es por eso que no queremos ir a reiterarle a los vecinos o a las familias preguntas que ya sabemos. Queremos evitar esa situación.


-¿Qué ocurre con la mayoría de los casos en que perdieron absolutamente todo incluso las escrituras?

-En esos casos, lo ideal es traer una declaración jurada y empezar a trabajar, por el camino encontraremos la manera de pedirle a los conservadores que nos hagan llegar una copia. Pero no la idea es que no pongamos ahí el problema.


Para el mundo más rural, lo que requerimos es llegar con viviendas industrializadas. En el caso de los de los conjuntos habitacionales, nosotros vamos a tener que reponer el conjunto completo.

-¿Qué situaciones deberán resolver a partir de estos momentos?


-Tenemos que resolver muchas, pero no los podemos resolver solos. Aquí diría que la conversación con el municipio es muy importante para que sepa al momento que nosotros tenemos que entrar. El trabajo más técnico nuestro de montar una propuesta también, es muy relevante.
En otro aspecto, no solo hay que limpiar, sino que hay que pensar qué pasa con los sumideros de agua lluvia. Y que el próximo invierno no tengamos inundaciones.


Mientras tanto estamos organizados es ir atendiendo a diario para trabajar posterior a la aplicación de las Fibes.
También tenemos que ver qué pasa con la gente que se encuentra en situaciones de irregularidad, que siempre ocurre en situaciones de emergencias. O con la gente que ya había construido en zonas de riesgo.


-¿Cómo se disponen ante el cambio de Gobierno hasta qué punto llegará la continuidad de su labor?

-El Serviu es un servicio permanente, los equipos que están a cargo de este proceso de levantar la propuesta, y levantar la ficha, son equipos permanentes de trabajo.


Lo que no queremos es entregar trabajos a medias, por eso estamos muy atentos a recopilar la información, a dejar huella de esa información, y poder trabajar en conjunto con las comunidades en el momento en que les sea útil.

-¿Con la dramática experiencia de esta catástrofe han sacado conclusiones sobre la materialidad de las viviendas?


-Los conjuntos se construyen con la normativa de la época, y hemos ido mejorando. Nosotros en Punta de Parra entregamos un conjunto habitacional que afortunadamente no sufrió daño. Y tenemos un conjunto habitacional también que está muy avanzado en Penco Lirquén, que tampoco sufrió ningún daño.
Quienes son especialistas en el comportamiento del fuego, nos dicen que esto de los incendios es bien impredecible, las magnitudes son bien distintas, es un comportamiento que tiene que ver con elementos distintos de la materialidad de la construcción. Lo que sí puedo asegurar, es que hemos ido cada vez más tomando en consideración los estudios de mecánicas de suelo, los emplazamientos, las rasantes, la materialidad de las viviendas.


En Concepción también tenemos en Palomares un conjunto habitacional, que entregamos hace muy poco, que afortunadamente no resultó afectado.

-¿Qué reflexión realizan sobre la necesidad de cortafuegos en el mundo urbano?


-Como Serviu no tenemos una competencia directa. Pero, por cierto, tenemos opinión tratándose de un servicio y un ministerio que tiene que ver con las ciudades. Efectivamente, yo creo que es necesario legislar. Que contemple, qué hacer con esas zonas buffer o zonas de resguardo tienen que tener una utilidad, algún tipo de destinación. Porque, de lo contrario, son utilizadas como extensión de patios.
Se debería hacer canchas de fútbol, algún equipamiento deportivo, o tener bosque nativo. A nosotros nos interesa mucho participar, porque creemos que es cada vez más necesario. De hecho, hoy día tenemos en la Provincia de Arauco, en Contulmo un proyecto que está aprobado y que está financiado, que tiene contemplada una zona buffer.


-¿Y cuántos funcionarios se destinarán cuando ya comience el trabajo en terreno?

-Depende del volumen de población, nosotros tenemos preparación perfecta para mantener trabajando en terreno 20 o 30, duplas o tríos, sin ninguna dificultad. En ese sentido, tenemos capacidades técnicas y operativas que nos permiten desplegarnos en esa magnitud. Y son bastante eficientes en velocidad.