Investigadora UdeC: “Tenemos que fortalecer la salud mental de toda la comunidad educativa”

04 de Abril 2022 | Publicado por: Mauro Álvarez
Fotografía: UdeC

La psicóloga e investigadora del Observatorio de Parentalidad UdeC, Karen Oliva, indicó que se debe fomentar la comunicación, como también el acompañamiento a los docentes.

Tras conocerse la amenaza, denominada “La masacre” en un liceo de Quinta Normal, en la Región Metropolitana, quedó en evidencia los niveles de violencia que existen actualmente en varios establecimientos educacionales del país, tras el retorno a la educación presencial.

Sin ir más lejos, en el Biobío se dieron a conocer hechos complejos, que no sólo implicaron a estudiantes, sino que también a apoderados enfrentados contra la comunidad educativa, uno en Talcahuano y el otro en Coronel.

Sin embargo, el último hecho complejo, se dio a conocer la semana pasada en el Colegio San Ignacio, donde a través de una cuenta anónima en la red social Instagram, se anunció un ataque en una fecha determinada del mes en curso. Mensaje que habla de utilización de “armamento”, por lo que el caso está en manos de la PDI.

Acciones gravísimas que entorpecen el retorno a la presencialidad escolar. Incluso las denuncias a la Superintendencia de Educación aumentaron en 30%, por hechos de violencia, aseguró el ministro de Educación, Marco Antonio Ávila hace algunas semanas.

En esa línea, el ex presidente del Colegio de Profesores de Chile, Mario Aguilar sostuvo que “se necesita una intervención profunda, más a fondo respecto al grave problema de seguridad y violencia escolar, ya se está alcanzando ribetes alarmantes, como amenazas de masacre, acuchillamientos, profesores y asistentes de la educación heridos y alumnos agredidos”.

Acciones a tomar

Esta realidad lleva a replantear las estrategias educativas, considerando los dos años de pandemia y la poca o nula interacción que tuvieron las niñas, niños y adolescentes (NNA) con sus pares. Eso plantea la docente del Departamento de Psicología e Investigadora de Observatorio de Parentalidad UdeC, Karen Oliva.

“Antes de pensar, desde la psicología en sí, tenemos que tener claro que el nivel de violencia escolar es una problemática que se arrastra desde la última década, tanto a nivel nacional como internacional. Como país hemos tenido la fortuna de tener una política pública de Convivencia Escolar desde el año 2011, mecanismo que nos ampara y que nos ha dicho que el país está preocupado en resolver los conflictos al interior de las escuelas y liceos”.

Explicó que los escenarios que hoy se enfrentan con la violencia escolar, son multicausales y puede haber afectado el contexto pandemia, como también la guerra entre Rusia y Ucrania.

“En específico con respecto a la pandemia, no es sólo el encierro el que afectó a los NNA, sino que también las situaciones límites, como la muerte de seres queridos, las vivencias de violencia intrafamiliar (VIF), consumo de alcohol y drogas. Lo que se suma, querámoslo o no, la influencia del mundo virtual, las cuales estaban sin control parental”, dijo.

Agregó que “las escuelas no son impermeables a lo que ocurre en la sociedad, son parte del sistema en el que estamos insertos y en ese sentido no se escapan de lo que arrastra la sociedad. Los NNA reproducen la violencia de los adultos”.

En cuanto a qué pueden hacer las escuelas, dijo que “tenemos que remirar y repensar algo que ya tienen instaurado, es decir, los protocolos o reglamentos de convivencia escolar para abordar la violencia escolar que hoy se ha exacerbado, porque la escuela es un espacio de socialización y tiene que velar por construir vínculos de confianza, a través de jornadas de reflexión, por ejemplo. Lo que se debe reforzar con programas psicológicos, para poder reconstruir los vínculos”.

A lo anterior, explicó la psicóloga UdeC, se debe sumar el acompañamiento para los profesores, para que puedan afrontar los conflictos y dinámicas de violencia que se han dado tras la pandemia.

“Se deben generar políticas públicas desde los ministerios que nos permitan afrontar la falta de contacto entre pares. Hay niños que dejaron el colegio teniendo 10 años y vuelven con casi 13 años. Tenemos que fortalecer la salud mental de toda la comunidad educativa, porque hemos olvidado cómo establecer vínculos comunitarios, por lo que hay que rearmar las relaciones sociales, a través de distintos espacios comunicativos”, comentó.

Respecto a las familias, la profesional Karen Oliva indicó que “se debe fomentar el diálogo, con la contención necesaria que sólo se puede dar en el hogar. El conversar ayudará a entender qué cosas han pasado con el retorno a la presencialidad. Los padres deben estar atentos a los cambios de conducta. Si el hijo está irritable, ver el por qué, lo que se puede evidenciar en la alimentación, dolores de cabeza, malestar en general, entre otros cambios”.

En esa línea, enfatizó que “tras dos años de pandemia los NNA necesitan tiempos de inversión para gestionar las emociones, se deben generar espacios de reflexión afectiva entre padres y apoderados con la escuela. También es importante trabajar con los docentes, apoyarlos, ya que son ellos los que pasan horas extensas con los alumnos”.