Ciudad

La influencia palestina en el desarrollo del Gran Concepción

Galerías del centro de la ciudad llevan apellidos de las primeras familias que potenciaron el comercio, el ámbito educacional y el desarrollo inmobiliario de la ciudad.

Por: Mauro Álvarez | 01 de Julio 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

La dispersión de grupos étnicos o religiosos por el mundo a causa de las guerras ideológicas, conocido también como diáspora, llevó a que en Chile hace 100 años comenzará a llegar población palestina, muchos escapando, como también buscando un mejor futuro tanto para ellos como para las nuevas generaciones que vendría más adelante.

Debido a esto no es de extrañar que nuestro país concentre la mayor cantidad de colonos, más que  Palestina y el mundo.

El ¿por qué de nuestro país?, según comentó el empresario, dueño de Mundo Hogar de Talcahuano, Antonio Hanania “esto fue principalmente porque Chile al igual que Palestina presenta las cuatro estaciones y la población es muy de piel, por lo que luego de aceptadas las diferencias originarias permitió que nos pudiéramos adaptar más fácil en Chile”.

Provenientes de Palestina principalmente, Siria y el Líbano comenzaron su éxodo durante la dominación del imperio otomano, a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX donde los más jóvenes partieron a la aventura, ya que era eso o ponerse bajo el mando de un ejército extranjero, debiendo embarcarse a mundos distintos con pasaporte turco, documento que los ofendía, pero que debieron ocupar para poder autoexiliarse.

Atravesaron Europa, muchos quedaron y los otros siguieron a través del Atlántico hacia Buenos Aires y luego en el tren trasandino llegaron a Chile, principalmente a Santiago y Concepción.

Seda y Algodón

Su aporte a la economía, gracias a los negocios que montaron han dado trabajo a muchos chilenos a través de los años, siendo las importadoras textiles la clave de su auge monetario.

Con el fin de ofrecer una alternativa más económica a las caras importaciones europeas, las familias inmigrantes dieron paso a la conformación de galerías como: Giacaman, Musalem, Adauy, Zaror, entre otras, además de su relevancia en actividades culturales y deportivas, convirtiéndose en contribuyentes de la economía y sociedad local.

Aporte que se incrementó a partir de 1948 con la segunda oleada de palestinos a la zona producto del “Al Nakba” (tragedia) que obligó el desplazamiento de millones de ellos ante la invasión y posterior creación del Estado de Israel.

“A partir de 1948 comienza el segundo éxodo de palestinos, tras los sistemáticos de robo de territorios, asesinatos, secuestros y violaciones de los derechos humanos de resistencia de nuestro pueblo ancestral y valiente que se niega por la fuerza de la verdad a desaparecer, desde Belén, que debieron convertirse al cristianismo al llegar a Chile”, explicó el empresario, dueño de Evita, Alex Cattan.

Gentileza Centro Árabe de Concepcion

Hoy, existe una nueva oleada de migrantes, debido al conflicto armado suscitado en Siria, que ha obligado a nuevos coterráneos a migrar hacia territorio nacional.

“Esto nueva manipulación de Israel que ocurre en medio oriente, donde en vivo y en directo por tv hemos visto horrorizados los asesinatos de menores de edad, de mujeres, de discapacitados, y de la población civil en general ha llevado a que diseñemos una entrevista para estos nuevos migrantes, que en promedio son dos mil por mes, donde los orientamos en coordinación con la PDI y extranjería, brindándoles todo el apoyo posible”, argumentó Cattan.

El aporte inmobiliario

El aporte inmobiliario para el desarrollo del centro de la ciudad fue muy importante, “esto se vio incrementado posterior a los terremotos, desde el año 1939 en adelante, con la construcción de las galerías y edificios sobre estas.

Uno de ellos es el Palacio Hirmas, ubicado en Barros Arana con Colo Colo, considerado hoy como construcción histórica, fue terminado en 1925 y en sus dependencias albergó a las familias de los tres hermanos Hirmas, edificio que hoy ocupa la tienda Johnson.

“Paralelamente a esto, el aporte en Bellavista Oveja Tomé, a manos de Teofilo Yarur fue muy importante, ya que hizo un tremendo aporte a la comuna de Tomé”, acotó el dueño de Evita.

En el año 2006 se realizó la primera alianza con la municipalidad de Belén y la de Concepción, la que se ratificó el 2017 con la visita del alcalde de Belén, Anton Salman,  quien se reunió con el alcalde Alvaro Ortiz, para afianzar el aporte de la comunidad árabe en el Gran Concepción.

Esto, con el objeto de reactivar el “Acuerdo de Hermanamiento” con la ciudad Palestina para instaurar un taller de idioma árabe en la escuela República de Palestina de Palomares  e intercambio de profesionales expertos en construcción y urbanismo para la conservación de edificios patrimoniales, como también potenciar el turismo entre ambos municipios.

Contribución a la educación

Otro de los aportes de la comunidad palestina en la ciudad es la creación del colegio Chileno -Árabe, bajo la visión de Nicolás Yarur, quien junto a Hernán Gouet, Domingo Abudoj, Jorge Giacaman, Antonia Hanania y Emilio Gidi, entre otros crearon el proyecto educativo en el año 1983,  que buscaba a través de esta entidad educacional devolverle la mano a la ciudad que les dio asilo, formando personas que posteriormente se transformen en un aporte a la sociedad.

“Nosotros como hijos de inmigrantes vimos la necesidad de dar un agradecimiento al país que los cobijó, de ahí nace el Colegio, con un desarrollo excelente en la parte pedagógica, de un crecimiento importante de las generaciones que hoy son profesionales, integrándose bien a la comunidad y siendo un aporte para la ciudad desde sus ámbitos”, sostuvo Emilio Gidi.

Hoy la entidad ubicada en Chiguayante, que partió en  una casona ubicada en Freire 1827, con siete alumnos, mantiene lazos de cooperación  no sólo con los demás colegios árabes del país sino también con la Universidad de Chile y el Centro de Estudios Árabes de Santiago, lo que llevó a que en el año 2004 fueran galardonados por su labor a favor de la difusión de la cultura árabe y la educación, por parte de la fundación Belén 2000.

Paralelamente a esto, para poder guiar el quehacer de la comunidad, en el año 1982 se creó la Corporación Cultural y Educacional Chileno-Árabe que hasta el día de hoy buscan el desarrollo y protección de la herencia cultural de sus antepasados.

Luz de Oriente

En conmemoración de los 100 años de presencia en la zona se inauguró hace un mes,  la escultura “Luz del Oriente” diseñada por el artista Eduardo Ale.

La escultura de 5.5 metros de altura y seis toneladas de peso  confeccionada en planchas de acero y que requirió 40 días para ser terminada, representa una vela encendida, un icono religioso  de oriente y occidente, está  posada sobre la estrella de ocho puntas, que según su autor, “representa la diversidad, la justicia, la que a su vez a modo de rosa de los vientos, orienta al espectador a mirar hacia el este, hacia el nacimiento, hacia la luz del oriente, reflejando así la unión místico-religiosa entre los antepasados árabes y sus tierras ancestrales”.

Emplazada en las afueras de la Iglesia Ortodoxa, de Chiguayante fue financiada por el gobierno regional, con aportes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, Fndr por un total de $15 millones y $5 millones del Centro Árabe de Concepción.

Escultura con la que buscan abogar por la paz en Medio Oriente y el mundo en general. “Con esta luz de oriente queremos que desde Chile se pueda iluminar el camino hacia la paz y el entendimiento entre los pueblos, para frenar la barbarie de asesinatos y masacres que día a día ocurren en esta lógica político-internacional de los unos contra los otros, nosotros los árabes queremos y rogaremos siempre por la paz”, expresó Alex Cattan.

Agregó además, sobre la importancia de la escultura que, “esta luz de oriente por estos días es una luz que sufre, que llora, que ilumina pero que clama con voz desesperada por la libertad y la justicia en las tierras ancestrales de nuestros antepasados, sean estos de Palestina, Siria o Irán, porque cuando la muerte se hace presente violando los derechos humanos,  intentando apagar precisamente una luz que es tan ancestral como los pueblos árabes y su historia,  por eso agradecemos a Chile que haya acogido a nuestros antepasados”,  finalizó el empresario textil.

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