Del aula a las políticas para cuidar el mar: estrategia busca fortalecer la cultura oceánica
11 de Septiembre 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
El Grupo de Trabajo de Cultura Oceánica del CONA, que preside Paul Gómez del Copas Costal UdeC, presentó documento que da una hoja de ruta para impulsar un cambio sociocultural y consolidar un país conectado con el océano, y en esa línea han liderado y participado en diversas iniciativas.
“Una sociedad conectada con el mar chileno, consciente y comprometida con la importancia de nuestro patrimonio oceánico” es la visión con la que se construyó y busca instalar la Estrategia Nacional de Cultura Oceánica, presentada recientemente con un plan para implementarla por el Grupo de Trabajo de Cultura Oceánica (GT-Cocean) del Comité Oceanográfico Nacional (CONA).
Con el principal objetivo de crear este documento e impulsar una transformación sociocultural en el país en 2023 se creó el GT-Cocean, que ya celebró 40 reuniones, integrado por una veintena de personas de diferentes disciplinas y actividades en torno a la divulgación y educación oceánica, y presidida hace un año por Paul Gómez, coordinador de Educación y Outreach del Centro de Investigación Oceanográfica Copas Coastal de la Universidad de Concepción (UdeC).
La labor se alinea con metas de la Unesco para la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible 2021-2030, como que cada nación desarrolle una estrategia de cultura oceánica e incorpore la educación sobre el océano en sus currículos, y se enmarca en la Política Oceánica Nacional.
La estrategia
“Tener una cultura oceánica significa que el tema del océano está en todos lados, que está en todas las decisiones y políticas, no sólo en la educación, porque hay un montón de influencias que tiene el océano y no han sido consideradas”, destaca Paul Gómez.
El concepto se sustenta en 7 principios fundamentales que apuntan a la comprensión, valoración, protección y sostenibilidad del océano con sus diversos y vitales roles. Estos se resumen en que el planeta tiene un gran océano, que sustenta gran diversidad de vida y procesos que hacen que la Tierra sea habitable y proveen recursos, y existe una intrínseca relación con el bienestar humano.
Para la promoción y fortalecimiento de la cultura oceánica en Chile, Gómez cuenta que la estrategia tiene cuatro áreas de acción prioritarias: políticas públicas, marco legal e institucional; formación oceánica y educación marina formal; accionar de organizaciones y sociedad civil; y participación, representatividad, compromiso e involucramiento comunitario.
En ese sentido, releva que, con la estrategia presentada, el reto es lograr que se considere y adopte efectivamente, para lo que se proyecta trabajar con diversos actores a nivel nacional.
Vital mar
El océano es vital para todo el planeta, aunque Paul Gómez enfatiza especialmente su rol para Chile con sus más de 6 mil kilómetros de costa en línea recta de norte a sur y que aumentan exponencialmente al considerar sitios como islas y fiordos, y un maritorio que triplica el territorio.
Nuestro mar con su costa es polo de economía, desarrollo y bienestar.
Por ejemplo, sostiene pesquerías como una de las principales actividades económicas nacionales y sustento de cientos de comunidades; provee recursos que dan alimento; puede ser fuente de energía; es vía de transporte, comercio y conexión con el mundo; brinda turismo y recreación.
Sólo como un dato para dimensionar la trascendencia, expone que “el 95% del comercio a Chile llega por mar y a nivel mundial es el 80%. Que en el país sea una cifra superior es un ejemplo que indica lo importante que es el mar”.
Además, el océano alberga la mayor cantidad de biodiversidad y cumple roles esenciales como regular el clima, proveer oxígeno y absorber carbono, gas asociado a la crisis climática.
Aunque a la vez está sometido a varias presiones y amenazas tanto globales como locales que ponen en riesgo su estabilidad y funciones: calentamiento global, cambio climático, contaminación de diversos tipos, sobreexplotación de recursos, pérdida de biodiversidad.
Por todo ello eso se requiere fortalecer la cultura oceánica en la sociedad chilena para que todas las personas y entidades aporten desde sus ámbitos y posibilidades a la protección y sostenibilidad del mar; por eso se requiere una estrategia y adoptarla de forma concreta.
SoloLAB
Divulgación, educación y cultura oceánica
Para fortalecer la cultura oceánica en Chile y Biobío, el GT-Cocean ha impulsado diversas iniciativas para llegar a distintos grupos.
Un pilar estratégico es en educación.
Paul Gómez destaca las acciones con educación parvularia. “En las primeras edades se sientan las bases y se hace más fácil trabajar hacia adelante”, afirma. En esta etapa se pueden generar impactos especialmente trascendentes, porque es cuando se es más moldeable y se forman valores, hábitos, identidades y los aprendizajes con gran significado para la vida.
En concreto, se ha trabajado con educadoras de párvulo para construir la “Guía de orientaciones pedagógicas para abordar la Cultura Oceánica en la Educación Parvularia en Chile”. Y se avanza en generar un manual para implementar “rincones marinos” en jardines infantiles; espacios que integren distintos recursos y temas relacionados al mar que puedan explorar niños y niñas.
“También estamos lanzando el programa de Escuelas Azules Chile de la Unesco, y en septiembre se invitará a establecimientos para que sean parte del piloto”, cuenta. La iniciativa está en varios países y da un sello similar a la certificación ambiental del Ministerio del Medio Ambiente, enfocado al océano y entregado por la Unesco.
La comunicación científica para acercar el conocimiento a distintos públicos es otro pilar, y varios hitos ocurrieron en el Congreso de Ciencias del Mar 2026 que se realizó en la UdeC en julio y de la mano con especialistas que asistieron.
Uno fue la celebración del Décimo Simposio de Divulgación de Ciencias del Mar. Además, se realizaron monólogos científicos en el popular recinto Casa de Salud, en asociación con Sergio Villagrán, líder de la Comunidad El Viaje y el evento SoloLAB; un café científico con apoyo del Centro de Biotecnología de la UdeC; y charlas en colegios.
Además, a fines de agosto se realizó en la UdeC la primera versión del Chile Brilliant Blue Challenge, organizado por Copas Coastal, PVM Consulting y la ONG Brilliant Labs, y con respaldo del GT-Cocean. Se trata de una competencia internacional de innovación y ciencia aplicada escolar para crear soluciones para la sostenibilidad del océano, y se eligieron tres grupos que representarán al país en la final global en octubre en Canadá; dos son de Concepción.
Y para el corto plazo, afirma que desde el GT-Cocean proyectan impulsar nuevas iniciativas de divulgación y desarrollar una plataforma abierta para disponer los recursos que diferentes personas y grupos han desarrollado, y cuya masificación puede aportar potentemente a fortalecer la cultura oceánica, y la valoración y protección del mar.