Infancia desigual: diversas brechas se acumulan para condicionar el bienestar y futuro en Biobío
14 de Agosto 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Todavía en 2026, con todos los cambios socioculturales y avances en políticas públicas y acceso a educación o servicios, en Chile un alto porcentaje de niños y niñas viven en múltiples situaciones de vulnerabilidad y les afectan brechas que condicionan su bienestar integral y oportunidades de desarrollo. Y muchas veces parten desde dónde nacen.
Así revelan los más recientes informes de Unicef, evidenciando notables retos que abordar para garantizar realmente los derechos de todas las niñeces y adolescentes, del presente al futuro, y que en agosto como Mes de la Niñez cobra especial sentido visibilizar.
“Chile presenta una situación que podría parecer paradójica. Es un país definido como de ingreso alto, con avances institucionales significativos y buenos resultados en ámbitos como mortalidad infantil, saneamiento y cobertura de determinados servicios. Sin embargo, conviven con desigualdades muy profundas”, advierte Alejandro González, oficial de Monitoreo y Evaluación de Unicef Chile.
Y la realidad regional es un dramático ejemplo: “en Biobío esa combinación se observa con particular claridad”.
Datos que alertan
El Report Card 20 de Unicef Innocenti, que evalúa cómo la desigualdad económica afecta el bienestar de niños, niñas y adolescentes (NNA) en 44 países de ingresos altos y/o de la OCDE y se publicó en mayo, mostró que Chile presenta una de las mayores desigualdades de ingreso, donde el 20% más rico recibe más de 10 veces el ingreso del 20% más pobre, y quedó en último lugar en bienestar infantil y salud física.
Y el más reciente Análisis de la Situación de la Niñez y Adolescencia en Chile (Sitan, por siglas en inglés), del que González es coordinador técnico, publicado como informe general en 2025 y con bajadas territoriales actualizadas según informes como la Casen 2024 que se presentó en 2026, ahondó en la dramática condición en materias como pobreza, salud mental y educación.
En Biobío el 27,6% de NNA vive con pobreza de ingresos, frente a 24,9% a nivel nacional; mientras 20,2% vive en pobreza multidimensional, ocupando el primer lugar en Macrozona Sur.
Y considera más preocupantes los ámbitos asociados al bienestar cotidiano: 54,5% de NNA evaluados presenta malnutrición por exceso y el promedio nacional es 50,9%; y 16,4% de los adolescentes de 15 a 19 años recibe algún tipo de tratamiento por salud mental, más que en la Región Metropolitana con 15,7% y el promedio nacional de 13,3%.
“En educación también existe una señal importante: en segundo medio el 51,6% presenta desempeño insuficiente en lectura y 51,4% en matemáticas. Es decir, aproximadamente uno de cada dos adolescentes no alcanza los aprendizajes esperados”, releva.
Dramático es también que en encuestas aplicadas el 37% de adolescentes de 12 a 17 años de Biobío declaró haber sufrido maltrato por parte de sus cuidadores en el último año; 12,5% presenta polivictimización o ha experimentado al menos 10 formas distintas de violencia en un año, y 15,9% sufrió algún tipo de victimización sexual.
Otra alerta es que 17% de NNA de 5 a 17 años de Biobío está en situación de trabajo infantil, sobre el 15,5% nacional.
Si bien no todo es negativo y destaca que “la participación de NNA en organizaciones alcanza 30,9% en Biobío, superior al promedio nacional de 28,2%. Esto muestra que existen capacidades comunitarias que pueden ser aprovechadas para fortalecer las respuestas locales”.
En este contexto, desde Unicef relevan que no se debe mirar por separado cada indicador, sino observar cómo se acumulan las desventajas. “Pobreza, salud mental, violencia, nutrición y aprendizajes no son fenómenos independientes, y pueden reforzarse entre sí a lo largo de la trayectoria de vida de un niño o adolescente”, resalta Alejandro González.
Unicef Chile
“El desarrollo económico no se está traduciendo en bienestar para todos los niños y niñas”
La realidad de la infancia y adolescencia en Chile, evidenciada en datos del Sitan 2025 y el Report Card 2026, plantea retos urgentes para resguardar plenamente sus derechos y bienestar, que deben considerar las características de la sociedad contemporánea.
El experto de Unicef Chile Alejandro González sostiene que el país ha experimentado avances y socioeconómicos y en materia de infancia en las últimas décadas en aspectos como acceso a servicios, educación y salud, por lo que los retos apuntan a garantizar bienestar, calidad y equidad.
“El problema es que el nivel de desarrollo económico alcanzado no se está traduciendo suficientemente en bienestar para todos los niños y niñas”, advierte. “Los resultados de Biobío aterrizan esta discusión. Cuando encontramos simultáneamente pobreza infantil, dificultades de aprendizaje, problemas de salud mental, malnutrición y exposición a distintas formas de violencia, estamos observando en el territorio algunas de las dimensiones que explican por qué Chile obtiene un desempeño tan bajo en bienestar infantil”.
En esa línea expone que las interrogantes deben ir más allá de si NNA van a la escuela, acceden a la salud o disminuye la pobreza, brechas e inquietudes en décadas pasadas, para preguntarse si están aprendiendo, cómo está su salud mental y quiénes siguen quedándose atrás.
Además hay que atender la transformación demográfica profunda que experimenta el país: una tasa de natalidad en descenso y aumento de la esperanza de vida con incremento en la proporción de personas mayores de 65 años y disminución en la de NNA con tendencia al envejecimiento poblacional.
En este sentido afirma que “hoy en Chile viven 4.493.995 personas de 0 a 19 años, equivalentes al 24,3% de la población, lo que refuerza todavía más la necesidad de que el país proteja y desarrolle plenamente el potencial de una generación proporcionalmente más pequeña”.
Del informe a las decisiones
En este contexto, desde Unicef esperan contribuir de forma concreta a los avances con un informe como el Sitan que entrega evidencia actual y pertinente para usar en las decisiones y acciones.
Su coordinador técnico releva que el análisis utiliza y articula información producida por Unicef a nivel nacional e internacional, parte el sistema estadístico y de políticas públicas del país, y estudios que incorporan las opiniones de NNA. Y sostiene que ello permite entregar una lectura integral, integrando resultados objetivos con experiencias y desigualdades que las estadísticas muchas veces no muestran.
“El Sitan 2025 en Chile organiza este diagnóstico en cuatro grandes dimensiones de derechos: supervivencia, desarrollo, protección y participación”, precisa. Los objetivos específicos son observar avances e identificar principales brechas, quiénes enfrentan mayores desventajas y cómo inciden factores como territorio, género, nivel socioeconómico o pertenencia a ciertos grupos.
Con el informe se pretende dialogar con gobierno, instituciones y distintos actores a nivel nacional y regional para contribuir al diseño o evaluación y fortalecimiento de políticas públicas. Para su acceso y utilización está publicado íntegramente como informe general y regionales en el sitio web de Unicef Chile.