Día Mundial del Vitiligo: especialista entrega recomendaciones

01 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

La dermatóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y profesora asociada de la Facultad de Medicina, doctora María Irene Araya Bertucci, llama a derribar mitos sobre esta enfermedad autoinmune y enfatiza la importancia del diagnóstico temprano, el tratamiento oportuno y el abordaje integral de sus efectos físicos, emocionales y sociales.

Reconocido principalmente por la aparición de manchas blancas en la piel, el vitiligo es una enfermedad autoinmune, crónica y adquirida que va mucho más allá de una alteración visible. Sus causas involucran factores genéticos, inmunológicos y celulares, mientras que su impacto puede extenderse al bienestar emocional, la calidad de vida y la forma en que las personas se relacionan con su entorno.

En el marco del Día Mundial del Vitiligo, conmemorado cada 25 de junio, la Dra. María Irene Araya Bertucci, dermatóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile y profesora del Departamento de Dermatología de la Facultad de Medicina, llama a promover el diagnóstico temprano, acceder a tratamientos oportunos y derribar mitos que aún generan estigma.


Sobre el vitíligo, a grandes rasgos, la especialista explica: “Es una enfermedad autoinmune, crónica y adquirida de la piel, que se manifiesta mediante la aparición de manchas blancas debido a la destrucción selectiva de los melanocitos”. Estas células son las encargadas de producir melanina, el pigmento responsable del color de la piel y del cabello.

Además, agrega que actualmente se sabe que el desarrollo de la enfermedad responde a múltiples factores. Entre ellos se encuentran la predisposición genética, la autoinmunidad, el estrés oxidativo y los mecanismos celulares que desencadenan procesos inflamatorios que afectan a las células pigmentarias. “El vitíligo no es simplemente un problema cosmético, sino una manifestación de una vulnerabilidad del sistema inmunológico. Implica que el cuerpo está reaccionando contra sí mismo, lo cual requiere un tratamiento que busque estabilizar la respuesta inmune para detener la progresión de las manchas y permitir la repigmentación”, señala.


Uno de los principales desafíos en torno al vitiligo es reconocer sus primeros signos y acceder oportunamente a una evaluación médica. Según explica la dermatóloga, la enfermedad suele comenzar con la aparición de manchas blancas de límites bien definidos, frecuentemente distribuidas de manera simétrica. En algunos casos, incluso puede presentarse picazón antes de que surjan nuevas lesiones.

“La consulta temprana es muy importante porque el vitíligo es más fácil de tratar en sus etapas iniciales”, dijo.


Aunque las alteraciones en la piel son el aspecto más visible del vitiligo, la especialista enfatiza que su impacto puede extenderse a otras dimensiones de la salud. “Existe una conexión bidireccional con el trastorno depresivo mayor; el vitíligo aumenta el riesgo de depresión y viceversa. También se asocia con ansiedad y fobia social debido al estigma con que se señala, en algunas poblaciones, a los pacientes portadores de la enfermedad”. Por ello, la dermatóloga insiste en que el abordaje no debe centrarse únicamente en las lesiones cutáneas, sino también en el bienestar emocional y social de las personas afectadas.