Un hallazgo local sobre el krill abre nuevas perspectivas para la conservación marina

28 de Junio 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: CC

Estudio identificó una complejidad genética desconocida en una especie clave de la costa chilena, y aporta evidencias para investigar biodiversidad y ecosistemas.

La identificación genética de una especie de krill que está en aguas chilenas y su posible relación con ambientes con bajos niveles de oxígeno, abriendo perspectivas para la investigación y conservación marina, realizó un grupo de científicos de entidades como las universidades de Concepción (UdeC) y Católica de la Santísima Concepción (Ucsc).

La investigación tuvo su origen en la tesis de pregrado de la estudiante de Biología Marina de la UdeC Javiera Peralta, y analizó muestras de krill obtenidas de distintos sectores de la costa chilena, y sus resultados se publicaron en la revista científica internacional Gene.

El estudio


“El krill comprende un grupo de organismos esenciales en los ecosistemas marinos, ya que constituye una fuente fundamental de alimento para numerosos organismos. Comprender qué especies están presentes y conocer su información genética es esencial para entender mejor las dinámicas ecológicas y los procesos de adaptación que ocurren en el océano”, explicó el doctor Iván Vera, académico Ucsc que participó.

En el estudio se utilizaron distintas herramientas avanzadas para secuenciar un gen de la especie de krill Euphausia mucronata, una de las más abundantes e importantes del sistema de la Corriente de Humboldt, generando información relevante para el estudio de la biodiversidad marina.


Entre resultados relevantes está detectar la coexistencia de más de una importante variante genética mitocondrial en un mismo individuo, lo que abre la pregunta de si estas múltiples copias están relacionadas con la ecología del organismo, expuso.

El hallazgo da nuevos antecedentes sobre la complejidad genética de la especie y abre interrogantes sobre los mecanismos evolutivos y adaptativos que podrían estar detrás de la variabilidad.


En este trabajo se plantea que la heteroplasmia podría otorgar ventajas adaptativas a la especie, ayudándola a sobrevivir en ambientes oceánicos con fuertes variaciones de oxígeno. También podrían ser resultado de estrés oxidativo y mutaciones mitocondriales asociadas a las condiciones extremas de su hábitat: este krill puede vivir en ambientes de hipoxia, fenómeno cada vez más estudiado por sus efectos sobre la biodiversidad.

Tener información genética detallada sobre las poblaciones de krill permite sentar bases para futuros estudios para entender aspectos como su variabilidad biológica y capacidad adaptativa. Además, podría contribuir en el diseño de estrategias de conservación y manejo de ecosistemas marinos del Pacífico Suroriental.


“Comprender estos procesos podría resultar fundamental para anticipar cómo responderán las especies marinas a escenarios de cambio ambiental y contribuir al diseño de estrategias de conservación basadas en evidencia científica”, cerró Vera.