Estrés previo a vacaciones: llaman a evitar el burnout infantil en la recta final del semestre
18 de Junio 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Acumulación de evaluaciones y trabajos, cansancio tras meses de responsabilidades e incluso el clima invernal pueden aumentar el agotamiento.
Acumulación de evaluaciones y trabajos finales o atrasados, cansancio tras meses de rutinas y responsabilidades, y días más fríos y oscuros, caracterizan la recta final del semestre escolar previo a las vacaciones de invierno y lo pueden volver un periodo complejo, cuando se genera una mezcla propicia para que aparezca burnout o agotamiento extremo en niños y adolescentes.
Ante ese escenario, especialistas llaman a que padres y cuidadores mitiguen la presión y prioricen el bienestar socioemocional de estudiantes para evitar grandes malestares y colapsos que complejicen la llegada y disfrute del receso.
“El cierre del primer semestre debe ser una transición amable hacia el descanso, no una carrera de obstáculos que deje a los estudiantes sin energía para disfrutar de sus vacaciones“, sostiene Roberto Bravo, director de Líderes Escolares y experto en gestión educativa.
Al respecto, explica que es normal que en estas semanas los niños y adolescentes muestren menor tolerancia a la frustración, irritabilidad o desmotivación por desgaste acumulado en la primera mitad del año, por lo que es esencial que adultos aprendan a contener antes que presionar.
Medidas básicas
Bravo aconseja a padres y cuidadores validar el cansancio en lugar de castigar las conductas derivadas del estrés; reducir temporalmente la carga de actividades extracurriculares o compromisos que no sean estrictamente esenciales; y aplicar flexibilidad y ajustar las expectativas familiares los días previos a la salida.
En la misma línea, sugiere transformar el hogar en un espacio de escucha y alivio, bajando la intensidad de las exigencias sobre las calificaciones de último minuto; promover que niños tengas espacios cotidianos de recreación y ocio libre; y resguardar rutinas biológicas básicas, cuidando minuciosamente la higiene del sueño y la alimentación adecuados.
Finalmente, enfatiza la importancia de evitar que el cansancio y ocio se traduzcan en un excesivo uso de pantallas y videojuegos, y sobre todo antes de acostarse. La clave es equilibrar una exposición justa y apropiada a dispositivos electrónicos durante el día, y dejar de utilizarlos al menos dos horas antes de dormir para que su luz no interfiera en el sueño, garantizando un descanso reparador.
Seguir estas acciones puede ser fundamental para transitar en el mayor bienestar posible la recta final del semestre y llegar de forma amable a las vacaciones, como también para que dicho periodo sea saludable y reparador.