Del cuadro intestinal a la falla renal: letales riesgos de consumir alimentos crudos y contaminados

25 de Abril 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: CC

La E. coli productora de toxina Shiga provoca un cuadro de diarrea con hemorragia y puede gatillar síndrome hemolítico urémico que puede llevar a falla renal.

Triste impacto en la comunidad ha causado en los días recientes la muerte de un niño de 8 años de la comuna de Curanilahue a causa de un cuadro que lo mantuvo más de un mes internado y fue provocado por una infección por la bacteria Escherichia coli (E. coli) productora de toxina Shiga, y que su familia denuncia que fue transmitida tras comer una hamburguesa con carne cruda en un local.

Un hecho lamentable que ha activado a la Seremi de Salud del Biobío a iniciar un trabajo investigativo para establecer potenciales responsabilidades y resguardar la salud de la población, hallándose al patógeno en muestras de alimentos tomadas de forma reciente en el local y prohibiéndose el funcionamiento, si bien no se han detectado otros casos.

Y también evidencia la necesidad siempre crítica de saber identificar cuándo o no es seguro comer un producto y los riesgos de consumir alguno en mal estado, como las intoxicaciones y enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) que pueden causar múltiples agentes y ser de distinta gravedad, y entre los comunes está la E. coli y potencialmente peligrosos.


Escherichia coli

La E. coli normalmente habita el intestino, con millones de otras bacterias y microorganismos que conforman la microbiota y tienen funciones relevantes para la salud como regular la digestión, sintetizar vitaminas, proteger de patógenos y fortalecer al sistema inmune.


El doctor Patricio Ortiz, gastroenterólogo y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción (UdeC), explica que esta bacteria tiene varias cepas y la mayoría son inofensivas, pero algunas pueden causar graves infecciones.

Entre las dos más complicadas menciona la enterotoxigénica que causa gastroenteritis acuosa y la más dañina es la enterohemorrágica que produce toxina Shiga, provocando cuadros diarreicos con hemorragia y que puede gatillar síndrome hemolítico urémico (SHU) que lleva a falla renal aguda, y afecta principalmente a niños.


“Y la principal vía de transmisión de esta bacteria es alimentaria por consumir alimentos crudos o en mal estado, primordialmente carnes crudas, leche sin pasteurizar, y frutas y verduras contaminadas”, advierte el especialista. También fuentes de agua no saneada o potable.

 



Cuadro de alerta

Tanto los cuadros por bacteria enterotoxigénica como hemorrágica se caracterizan por intensas diarreas que pueden llevar a la deshidratación, condición compleja que llegar a ser letal y especialmente en niños menores de 5 años y personas mayores, expone el doctor Ortiz. También puede haber dolor abdominal, náuseas, vómitos, y fiebre en algunos casos.


Aunque la enterohemorrágica puede tener un curso más severo y mortal por la hemorragia y el SUH que puede llevar a una insuficiencia renal. Estos cuadros requieren hospitalización inmediata para su manejo que puede incluir transfusiones sanguíneas y diálisis, y se caracteriza porque rápidamente empieza a aparecer sangre roja clara junto a la diarrea.

Por ello es un síntoma de alarma inmediato para consultar y abordar a tiempo, afirma la doctora Aliosha Sáez, jefa de Urgencia en Clínica Biobío.


“Muchas veces los pacientes que presentan SHU logran recuperarse. La muerte en general es infrecuente, pero puede ocurrir y sobre todo cuando hay falla renal asociada, disfunción importante o un diagnóstico tardío. Por eso, lo principal es consultar precozmente y evaluar al paciente de forma oportuna”, sostiene.

Su llamado es consultar rápido ante diarreas intensas y problemas para hidratar, dolor abdominal importante, decaimiento y fiebre elevada difícil de manejar en casa.


El doctor Ortiz expone que en cuadros de diarrea siempre se debe evitar la deshidratación y rehidratar dando líquido regularmente, y en ciertos casos leves puede manejarse en casa.

Desde allí enfatiza que “lo sumamente importante es no usar antidiarreico por ningún motivo, que es lo primero que hace la gente, porque en el cuadro enterohemorráfgico hace más posible que se desarrolle el SHU”.


Autocuidado para asegurar la inocuidad alimentaria y prevenir las ETA

E. coli no es la única que puede provocar una ETA por consumir alimentos crudos o en mal estado, son múltiples patógenos, sostiene la urgencióloga Aliosha Díaz.


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 200 agentes como bacterias, virus y parásitos pueden causar ETA, de las que hay 600 millones de casos y 420 mil muertes al año en el mundo. Las cifras para Chile reportan más de 970 brotes anuales.

Carnes, leche, huevo, hortalizas, pescados y mariscos son los más críticos de portar microorganismos y/o descomponerse, aunque varios se consumen crudos en apetecidas preparaciones.


Aunque para asegurar la inocuidad alimentaria y prevenir las ETA es clave la correcta cocción, también la conservación e higiene, lo que implica a toda la cadena de producción hasta el consumidor final, principal responsable del cuidado de su salud.

El gastroenterólogo Patricio Ortiz destaca como elemental al lavado de manos después de ir al baño y antes de manipular alimentos o comer. Y siempre se deben lavar las frutas y verduras, y sanitizar superficies y utensilios entre alimentos para evitar contaminación cruzada.


Además, es crucial comprar alimentos en comercios establecidos y confiables que den seguridad de su origen y calidad, y almacenar según las condiciones requeridas para conservar cada producto como mantener la cadena de frío o en sitios sin humedad.

El profesional añade la importancia de consumir alimentos sólo en recintos que cuenten con la debida autorización sanitaria y en que se pueda verificar que cumplen las condiciones que garanticen la inocuidad alimentaria, evitando el consumo en puestos callejeros, por ejemplo. Además, siempre es aconsejable evaluar el aspecto de la comida antes de consumirla.



Investigación

Por el reciente caso de fallecimiento en Curanilahue, la Seremi de Salud Biobío mantiene una investigación, activada luego que la familia presentara una denuncia a inicios de abril por la intoxicación.


Isabel Rojas, seremi de Salud, explica que en primera instancia se fiscalizó al recinto, se aplicó un sumario sanitario con prohibición de funcionamiento en un área no formalizada por deficiencias sanitarias graves, y se tomaron muestras de alimento que se derivaron al Instituto de Salud Pública.

Los resultados son del 23 de abril y fueron positivos para E. coli productora de toxina Shiga, razón por lo que la autoridad sanitaria dictará otra prohibición de funcionamiento del local hasta que subsane deficiencias.


“Considerando que la muestra se realizó con posterioridad a la fecha de los primeros síntomas no es posible atribuir fehacientemente una relación causal entre los hechos ni descartarla”, afirma, también que la vigilancia epidemiológica permite descartar nuevos casos asociados a esta investigación.