Cáncer cervicouterino: letal patología que se puede prevenir con vacuna precoz y exámenes periódicos

28 de Marzo 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: Cedida

Es una de las primeras causas de muerte oncológica femenina, pero prevenible en casi la totalidad de casos al asociarse a la infección por VPH que se puede prevenir o pesquisar.

Al año en Chile se registran más de 1.500 nuevos casos de cáncer cervicouterino y de más de 600 fallecimientos, situando en el séptimo lugar mundial en incidencia por esta enfermedad que es de las principales causas de muerte oncológica femenina y cobra la vida de al menos dos mujeres cada día, según cifras del Globocan y el Ministerio de Salud.

Aunque se puede prevenir, detectar precozmente, curar y salvar vidas. Por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa una estrategia global para acelerar su eliminación a 2030 y concientizar a la población para lograrlo es un reto vital, meta a la que apunta el Día Mundial de la Prevención de Cáncer del Cuello Uterino cada 26 de marzo.

“El cáncer cervicouterino es el único que puede atribuirse por completo a una infección: el virus papiloma humano es el agente causal de prácticamente la totalidad de los casos de cáncer y sus lesiones precursoras”, resalta el doctor Marco Paz Muñoz, ginecólogo oncólogo de Clínica Biobío.


Es que afirma que más de 99,7% de los casos son causados por el virus del papiloma humano (VPH), infección de transmisión sexual (ITS) que también provoca cánceres de vulva, vagina, pene, ano y oral, y verrugas genitales. Y hay vacuna para prevenir la infección con genotipos de riesgo, exámenes para pesquisar al VPH y lesiones, y tratamientos tempranos curativos.

Al respecto, el especialista asegura que “la combinación de vacunación temprana, exámenes de detección periódicos y sexo seguro con preservativo puede prevenir casi la totalidad de los cánceres”. Además, “detectar el cáncer cervicouterino en forma precoz aumenta las posibilidades de tener un tratamiento exitoso”, sostiene. Y, así, cuidar la vida.


Son los pilares de la estrategia 90-70-90 de la OMS: lograr 90% de cobertura de vacunación contra el VPH en niñas antes de los 15 años, 70% de cobertura de tamizaje en mujeres antes de los 35 años y a los 45 años, y 90% de tratamiento en lesiones precancerosas y cáncer invasivo.

En este sentido enfatiza la importancia de acceder a cada una de estas medidas, que en Chile cuentan con cobertura garantizada en grupos críticos.


Infección y pesquisa

Hay más de 200 genotipos de VPH de piel y mucosas que se asocian a distintas patologías benignas y malignas, y la vía más común de transmisión es contacto directo por piel o mucosa infectada en la actividad sexual, con o sin síntomas.


El ginecólogo oncólogo releva que la infección es común, puede afectar a hombres y mujeres, si bien es más frecuente detectar en ellas por los sistemas de tamizaje. “En ginecología se estima que 80% de nuestras usuarias estarán expuestas al VPH en algún momento de su vida, pero la infección suele ser transitoria, asintomática y desaparece a los 12 a 24 meses”, precisa.

Existen genotipos de bajo riesgo que se asocian a lesiones benignas o verrugas en genitales, ano, boca o garganta, y los más comunes son el 6 Y 11. “De los de alto riesgo, los genotipos 16 y 18 son responsables De 70% de los cánceres cervicouterinos y otros 10 tipos (45, 31, 33, 52, 58, 35, 59, 56, 51 y 39) explican los casos restantes”, advierte.


Desde allí, aclara que los VPH de alto riesgo se asocian a infecciones en el tracto genital inferior, lesiones preinvasoras asintomáticas que sólo se detectan con pruebas de tamizaje, y eventualmente desarrollo de cáncer cervicouterino en quienes no logran pesquisa a tiempo.

Para pesquisar el método estándar es el Papanicolau (PAP) que detecta infección, anomalías y lesiones en el cuello del útero. El especialista también destaca que hay un examen PCR para tipificar VPH. Si hay un PAP alterado y/o tipificación positiva a VPH de alto riesgo se inicia el protocolo de evaluación y confirmación diagnóstica.


Vital vacuna

El desarrollo y administración de vacunas contra diversos genotipos del VPH es uno de los avances más relevantes para la prevención y eliminación del cáncer cervicouterino, y otros cánceres que afectan a mujeres y hombres asociados a este agente infeccioso. Tal es la magnitud de este hito para la ciencia y salud pública que en el 2008 motivó un Premio Nobel.


El ginecólogo oncólogo Marco Paz explica que la indicación para administrar es desde los 9 a los 45 años en hombres y mujeres, si bien asegura que su mayor efectividad y potencial se da al inocular precozmente antes del inicio de la vida sexual.

Por eso es que en la estrategia de la OMS se apunta a la cobertura en adolescentes, y en esa línea en Chile desde 2014 esta vacuna es parte del Plan Nacional de Inmunizaciones para escolares, garantizando su acceso gratuito y temprano. “Actualmente se administra la vacuna Gardasil 9 a niñas y niños en cuarto básico”, precisa el especialista.


Esta vacuna entrega protección contra nueve genotipos de VPH de alto y bajo riesgo, como el 6, 11 y 16, contribuyendo en la prevención de cáncer cervicouterino, genitales y oral, y verrugas genitales.

En esta materia destaca otro avance para el país: desde 2024 se amplió el esquema de vacunación gratuita para pacientes con antecedente de displasia de alto grado e inmunocomprometidos.


Pesquisa

Cuando no se logró la prevención del cáncer de cuello uterino, la herramienta vital es pesquisar lesiones precursoras o precoces mediante los exámenes disponibles.


En Chile el PAP se incluye en el GES y es gratuito en el sistema público con un esquema dirigido a mujeres entre 25 y 64 años de edad cada tres años.

Como complemento, el doctor Paz releva la importancia de acceder al examen de tipificación por PCR para fortalecer la pesquisa de VPH de alto riesgo y la prevención del cáncer cervicouterino y otras patologías oncológicas.