Incendio en Parque Nacional Nonguén: una década puede tardar la restauración del bosque dañado

25 de Enero 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: ONG Pewma

Un refugio de vida único e invaluable, hogar de diversas especies nativas y de ciclos vitales para ecosistemas y comunidades, ha sido afectado por uno de los incendios forestales que han devastado el Gran Concepción esta semana.

El Parque Nacional Nonguén, el único parque nacional periurbano de Chile que colinda con tres comunas y el último relicto de bosque costero caducifolio del Biobío que alberga desde grandes especies milenarias a pequeños mamíferos, reptiles, insectos y aves, fue alcanzado por el evento de “Rancho Chico”, uno de los dos grandes focos en que se encauzan los esfuerzos de combate y ha quemado más de 7 mil hectáreas.

Incendio en el Parque


“‘Rancho Chico’ empezó a afectar al Parque desde el segundo día del incendio. Al principio era un área muy pequeña, pero fue avanzando y hoy tenemos una superficie de aproximadamente 300 hectáreas afectadas y un foco que se mantiene al noroeste”, precisa Alberto Bordeu Schwarze, jefe del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de Conaf Biobío, como información oficial al cierre de esta edición el sábado 24 de enero.

El foco aún no se controla, pero allí se ha trabajado todos los días y los últimos con numerosos recursos, que suman una dotación de cerca de 150 personas en combate y diversas máquinas y herramientas para lograr su contención y salvaguardar al bosque.


“Este sábado en el Parque han trabajado seis brigadas de Conaf y dos brigadas de México con 20 personas cada uno”, destaca. Y hay maquinaria pesada, camiones aljibe, retroexcavadora, dos helicópteros y un avión. Además, en la semana se han realizado labores para circunscribir el avance del incendio y evitar más compromiso al Parque.

En este sentido, Bordeu afirma que “tanto el personal de incendios forestales, como nuestros administradores y guardaparques, ven con buenos ojos la situación para decir que prontamente haya líneas de contención”.


Hacia la recuperación

Contener es clave para lograr la extinción del incendio, la meta ahora, y así culminaría una fase a la que sigue un largo proceso.


La próxima tarea sería calcular y evaluar bien el área siniestrada. “Terminado el incendio debemos hacer un diagnóstico del grado de afectación de distintas zonas y determinar cómo intervenir para lograr la recuperación”, apunta Bordeu.

Entonces, habría que avanzar hacia ese camino, uno que es largo, pero se reconoce una positiva experiencia para lograr resultados exitosos a futuro.


El especialista expone que la zona que está afectando el incendio es una de bosque mixto y coincide con una afectada por un evento muy grande que ocurrió en febrero de 1999, que quemó 25 mil hectáreas y afectó a cerca de mil hectáreas del área de lo que hoy es el parque, entonces bajo ninguna figura de protección.Tras ese evento es que se perdió parte del bosque nativo e invadió bosque exótico, conformando un paisaje mixto. “La vegetación que está ahí tiene 25 años de recuperación”, destaca.

Bordeu también releva que llevan más de 15 años trabajando con el Laboratorio de Ecología del Paisaje de la Universidad de Concepción (UdeC), liderado por el doctor Cristian Echeverría, probando modelos de restauración ecológica en zonas degradadas y en base a ello se proyecta trabajar en la recuperación de lo que se afectó ahora.


“La restauración es un proceso costoso y a largo plazo, a diferencia de una plantación, y nos va a tomar al menos una década, si no más. Pero tenemos bastante experiencia”, asegura.

Antes de ese futuro, hoy las brigadas y acciones se mantienen en el esfuerzo para terminar la emergencia, y se refuerzan aquellas para resguardar al recinto con su biodiversidad durante esta temporada estival.


Remanente vital

La emergencia releva el valor y roles esenciales e irremplazable del Parque Nacional Nonguén, como lo vulnerable del área aunque esté protegida legalmente, como lo necesario de actuar en conjunto como sociedad para su cuidado y preservación, resguardando un patrimonio natural y sociocultural de antaño al futuro.


Entre Concepción, Chiguayante y Hualqui está esta área protegida de más de 3 mil hectáreas de bosque dominado por roble o hualle (Nothofagus obliqua), árbol nativo que puede alcanzar 40 metros, donde habitan múltiples especies y tamaños de flora, fauna y funga nativas en armonía vital y que trasciende más allá.

“El Parque Nacional Nonguén conserva uno de los últimos remanentes de bosques nativos de la Cordillera de la Costa de Biobío, y alberga alta biodiversidad que ha persistido a través del tiempo, incluyendo muchísimas especies amenazadas”, afirma el doctor Cristian Echeverría Leal, director del LEP y del Campus Naturaleza UdeC.


Es el resguardo de ecosistemas y paisajes que antaño cubrían la cordillera, pero fueron reemplazados en pos del desarrollo en usos agrícolas, urbanos y forestales, pero perdura como núcleo de biodiversidad que hasta hoy sostiene procesos ecológicos fundamentales y provee servicios ecosistémicos que benefician al Gran Concepción.

“Cumple rol clave en la regulación del agua, del clima local y la protección del suelo”, precisa. Además, destaca que brinda espacios para la educación ambiental, recreación, salud y bienestar integral en conexión con lo natural.


En esa línea complementa el doctor Cristobal Pizarro Pinochet, director del Laboratorio de Estudios del Antropoceno (LEA) de la UdeC e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB): “el Parque Nonguén conecta a la naturaleza con el bienestar humano desde la provisión de agua potable”. Abastece parte importante de Concepción, también de Penco.

“Es un agua potable de buena calidad, que asegura nuestra supervivencia y nuestro bienestar en el Biobío. En un contexto de crisis climática y escasez hídrica es muy relevante para la comuna, Región y país”, sostiene.


Refugio de vida

En esa rica biodiversidad hay especies especialmente destacadas.


Bien conocen desde la ONG Pewma Educación Con la Naturaleza, parte del Consejo Consultivo del Parque Nacional Nonguén al que se vinculan desde antes que fuera área protegida -primero fue Reserva Nacional-, que han trabajado junto a Conaf para analizar cámaras trampa instaladas en distintos puntos (unas se quemaron), y con escolares y la comunidad para desarrollar proyectos como el monitoreo pedagógico ciudadano y otros procesos formativos.

Por la flora destaca que “dos especies muy emblemáticas y en peligro de extinción: el arbusto Berberis negeriana que es endémico de Biobío y su mejor población está dentro del Parque Nacional Nonguén; y el pitao, declarado Monumento Natural y allí se han identificado dos poblaciones”.


“Y hemos identificado que hay harta güiña, pudú, zorro culpeo, quique, monitos del monte y lagarto gruñidor. También habita el cangrejo tigre, Aegla concepcionensis, endémico de Biobío”, releva. “Son especies nativas fundamentales para equilibrar el ecosistema, y ayudan a que esté equilibrada la vida humana”, asegura.

Además, hay gran diversidad de avifauna, reptiles, anfibios e insectos, también de especies vegetales y hongos.


Extremas amenazas

Esa riqueza corre peligro con los incendios forestales. De hecho, según mapeos, el episodio reciente afectó una zona donde transita habitualmente la güiña, cuenta.


Y el riesgo es inminente y permanente. Sus cualidades también vuelven este Parque Nacional como una de las áreas protegidas más amenazadas por incendios forestales.

Es el único periurbano, de muy fácil acceso y cerca de 1 millón de habitantes a su alrededor. Además “está rodeado de la empresa forestal. No es concebible tener un parque como Nonguén rodeado de plantaciones forestales”, advierte González.


En efecto, Bordeu afirma que siempre los incendios vienen del exterior.

Acciones y protección necesarias


Bordeu destaca que dada esta situación el riesgo de incendios forestales se contempla en un plan maestro del Parque que considera acciones como cuatro patrullajes preventivos a la semana junto a OS5 de Carabineros n puntos que suelen ser más afectados. En este ámbito se definió prioritaria la restauración ecológica, devolviendo resiliencia al bosque.

El doctor Cristian Echeverría también resalta la importancia de que a nivel más macro se avance en una planificación urbana y rural que considere las características y amenazas de los territorios, integrando los incendios forestales, y delineando estrategias contundentes para devolver heterogeneidad del paisaje y manejar, restaurar, conservar y reforzar la resiliencia de los ecosistemas.


Y también se espera con ansias que se apruebe la Ley de Incendios Forestales, aún en larga tramitación.