Ayuda a los menos favorecidos

09 de Septiembre 2024 | Publicado por: Diario Concepción

Señora Directora:

Necesitamos mover los corazones en todo el planeta, lo que requiere sensibilidad para entenderlo y derribar muros. Abrazarse unos a otros es vital, como donarse con la consabida sintonía mental y que hablen nuestros labios a golpe de pulso. Los latidos contribuirán a fecundar los sueños y a crecer con los lenguajes de proximidad. Será el momento, pues, de entrar en diálogo; sin complejos, porque lo esencial muchas veces es invisible a los ojos mundanos, donde preferentemente suele proliferar el interés comercial.

De entrada, comenzaré subrayando la súplica que me sale de mi propio interior; y, que no es otra, que la petición de fondos y recursos adecuados para atender las crecientes afluencias de los desfavorecidos. Naturalmente, un mayor respaldo financiero y una mayor colaboración internacional también hace falta, con un espíritu de solidaridad global reforzada, centrada en las necesidades de los más pobres y vulnerables.


Nuestro interior, movido a golpe de voluntad, nos expresa lo que es preciso hacer en este orbe globalizado, enzarzado en mil contiendas absurdas, que lo único que fomentan es la división y el enfrentamiento, lo que dificulta enormemente el desarrollo humano integral e integrador, con una beneficencia que tiene que tomar otro abecedario más auténtico, al menos para contribuir a la promoción del dialogo sincero, a la solidaridad real y a la comprensión mutua entre las personas.

Para ello se requiere que la decencia y la dignidad de cada ser humano o grupo asociativo, sea respetada y promovida, en virtud de las diferencias, pero siempre desde la ética.


Víctor Corcoba Herrero