Lo relativo

12 de Marzo 2020 | Publicado por: Diario Concepción

Señora Directora:

Ante el inminente desenlace del 26 de abril, el Rechazo no duda en utilizar la incertidumbre del “no sabemos qué va a pasar” como arma de disuasión masiva. Sin embargo, no menciona que bajo el sistema que defienden, los derechos fundamentales están sujetos a la misma premisa. Esto es fácil de demostrar:

Primero, entregar las jubilaciones a la especulación financiera – cuyos vaivenes están sujetos a la caída de la bolsa o a alguna crisis internacional – reduce el ahorro de toda la vida a una jugada azarosa propia de una apuesta en el casino, convirtiendo la estabilidad económica de los adultos mayores en un verdadero privilegio. Por otro lado, encontramos las listas de espera en el sistema público de salud, contexto en que muchos han muerto aguardando ser contactados para la intervención quirúrgica; el “llamado de la suerte” es una anécdota contada por pocos. Claro, también podemos incluir la realización del plebiscito de entrada a eventualidades como el pretendido aumento de la violencia o a los efectos del coronavirus, pero eso es otro tema (siempre enmarcado convenientemente en la duda).

En resumen, la incertidumbre es la base del modelo social chileno, donde los derechos básicos son, como máximo, una posibilidad. Frente a la derrota, es patético querer convertir en un escenario apocalíptico lo que en la actualidad se considera normal dentro del supuesto virtuoso paradigma.

Fernando Fernández Ulloa