Política

Debate deja tensos momentos y diversidad de posturas de cara a la elección presidencial de noviembre

Por: César Herrera | 03 de Octubre 2017
Fotografía: Agencia UNO

En la Casa Central de la Universidad de Chile se enfrentaron 7 de los 8 candidatos a la presidencia del país, en un foro debate organizado la casa de estudio y Radio Cooperativa.

La instancia fue protagonizada por Beatriz Sánchez, Carolina Goic, José Antonio Kast, Alejandro Navarro, Eduardo Artés, Alejandro Guillier y Marco Enríquez-Ominami, quienes respondieron las preguntas de los premios Nacionales: José Maza, María Cecilia Hidalgo, Miguel Kiwi, Beatrice Ávalos, Ricardo Uauy, Faride Zeran, María Olivia Mönckeberg, Gabriel Salazar, Manuel Antonio Garretón y Andrés Weintraub, y los periodistas presentes.
Si bien el candidato de Chile Vamos Sebastián Piñera fue invitado, declinó por “problemas de agenda”.

Cara a cara y propuestas

El foro debate, que intercalaba las preguntas de Premios Nacionales y periodistas, planteó diversos temas de contingencia. Entre ellos destacan: ciencia y tecnología, educación pública, financiamiento irregular de la política, pensiones y la situación de La Araucanía.

Respecto al financiamiento irregular de la política, Marco Enríquez Ominami señaló que en sus campañas “no ha habido ningún comportamiento irregular”. Además fue enfático al afirmar que “quién tenga financiamiento irregular debe perder su cargo”.

Por otra parte, Beatriz Sánchez hizo hincapié en la necesidad de dar poder a las regiones. “La descentralización es vital y no basta la sola elección de intendentes”, indicó la candidata del Frente Amplio. Durante la instancia la periodista también aseguró que hay que volver a revitalizar las universidades estatales del país: “las universidades estatales están estranguladas”.

Carolina Goic durante su intervención llamó a la unión y dejar de dividir al país entre izquierda y derecha. A su vez, afirmó ser ella quien pueda representar a los chilenos de ambos sectores, no sin antes destacar que bajo su gobierno trabajará a través de un proceso participativo en la creación de una nueva Constitución Política.

Por su parte el candidato de Unión Patriótica, Eduardo Artés, indicó que gran parte de los males que afectan a Chile son debido al sistema socio-económico que prevalece en el país, dando a conocer que su interés va de la mano con entregar más poder a la ciudadanía e incluso, de ser necesario, suprimir el Congreso.

Otras propuestas a destacar son desprivatizar el Transantiago (Navarro), Ley del Cáncer (Goic) y bajar número de diputados de 150 a 100 (Kast).

Tensión

Durante gran parte del foro se impuso el respeto y la cordialidad por sobre la diferencia y agresividad. Sin embargo, en dos ocasiones la solemnidad del debate se rompió de golpe:

Una de las preguntas que recibió el senador Alejandro Guillier apuntaba a si él estaba dispuesto a bajar los sueltos a los parlamentarios chilenos. Ante la interrogante, el candidato mostró no estar de acuerdo con esa medida, no obstante estaba abierto a evaluar una “estructura tributaria más justa” para quienes tengan mayores ingresos.

Marco Enríquez-Ominami apeló a que $9 millones es mucho dinero, a lo que Guiller respondió de manera irónica: “Yo vivo en Peñalolén no en Vitacura, y tú ¿vives en Recoleta o no?”. A este dicho agregó: “Ahí está la diferencia, cómo entra la plata”.

Desde el público Karen Doggenweiler, dueña de la casa donde vive ME-O, gritó: “¡Qué machista!”. Guillier de inmediato intentó aclarar la situación asegurando que “no estoy insinuando nada en eso, yo estoy insinuando financiamiento de la política”.

Tras este enfrentamiento verbal, ME-O exigió durante el debate las disculpas públicas de Guillier a Doggenweiler. Finalmente, el periodista se refirió en estos términos para dar por cerrada la discusión: “Quiero aclarar, por especial consideración a Karen, que yo me he referido a la idea de lo que dice el presidente Mujica, y es que un político debe vivir como la gente a la que representa y no puede tener doble discurso. Lo demás no salió de mi ni ha sido mi intención”.

En otra instancia, el candidato José Antonio Kast acusó a su contrincante Eduardo Artés de haberlo llamado “estúpido” mientras aseguraba que su propuesta, junto con la de Piñera, buscan dejar atrás el “fracaso” de la izquierda ideologizada y de la “izquierda extra extra extra”.

Ante la acusación Artés agregó: “y fascista”, lo que dio pie a una acalorada discusión. “Aquí queda en evidencia la intolerancia, que no resiste…”, afirmó Kast, quien fue interrumpido por Artés: “Claro, con la gente que tiene las manos manchadas de sangre, indiscutiblemente que soy intolerante”.

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