Política

Ciudades contrapeso: ¿La solución a la eterna lucha entre las regiones y Santiago?

Por: Ángel Rogel | 28 de Mayo 2017
Fotografía: Sara Montti D.

En medio de la discusión parlamentaria sobre proyectos que buscan el fortalecimiento de las regiones, surge un concepto que apunta a concentrar mayores esfuerzos para el desarrollo de determinados territorios. Académicos y regionalistas analizan esta idea y coinciden en su aplicabilidad en nuestro país.

Durante la semana que ya termina, cuatro aspirantes a La Moneda estuvieron en Concepción y todos, sin excepción -unos más, otros menos- con mayor o menor conocimiento, hablaron de descentralización: Carolina Goic, Manuel José Ossandón, Felipe Kast y Alejandro Guillier.

La militante de la DC dijo que nuestro país no resiste más centralismo y que, junto con reiterar su compromiso y el de su partido con la elección directa de los gobernadores regionales, dijo que era necesario apurar una iniciativa de “rentas regionales”. El ex RN, coincidió en mayor autonomía y presupuesto, junto con criticar “la discusión electoral” que hoy día se da en el Congreso.

Y mientras Kast insistió en su propuesta de potenciar cuatro macrozonas en todo el territorio nacional, el senador de Antofagasta dijo que más allá de las críticas que pudieran existir a las actuales iniciativas, que se discuten tanto en la Cámara como en el Senado, la elección de los gobernadores regionales va “a precipitar un proceso de descentralización” como el que esperan los regionalistas.

En otras palabras, la discusión en torno a la descentralización está muy presente, aunque lamentablemente no sólo por las iniciativas que hoy son foco de debate en el Parlamento, sino también porque quienes han estado siempre pendientes de este tema saben, en el fondo, que desde el retorno a la democracia los avances  han sido mínimos.Mucho ruido y pocas nueces.

Promesas incumplidas

El presidente de Chile Descentralizado, Heinrich von Baer, recordó que desde la campaña presidencial que protagonizaron Ricardo Lagos (PPD) y Joaquín Lavín (UDI) que se viene prometiendo la elección de autoridades regionales, y hasta ahora, sólo se ha avanzado en la elección directa de los consejeros regionales (cores), durante la administración de Sebastián Piñera, claro que hubo una demora de cuatro, tras la reforma constitucional promulgada en el primer gobierno de la actual presidenta, Michelle Bachelet (actividad que fue celebrada en el Salón Mural del Gobierno Regional, en Concepción).

En la actualidad, como se sabe, se discute la elección por voto popular de los gobernadores regionales (actuales intendentes) y un proyecto de traspaso de competencias que afrontarán semanas claves, el primero en la comisión de Hacienda de la Cámara y el segundo en la sala del Senado, antes de pasar a comisión misión mixta.

Pero, ¿son estos los proyectos que necesita un país tan centralizado como el nuestro?

Si bien hay respuesta para todo, en este caso hay coincidencias en que ambas iniciativas permiten avanzar, pero también se requiere determinación política para avanzar más, pues como manifiesta Von Baer, descentralizar “significa traspasar poder, competencias y recursos desde el centro a los gobiernos subnacionales (municipios y gobiernos regionales)”, y eso es muy difícil para quien cuenta, justamente, con el poder.

No obstante, hay un concepto que varios de los consultados manifestaron como necesario de desarrollar, la misma idea que el ex diputado y otrora presidente de la comisión asesora presidencial en Descentralización y Desarrollo Regional, Esteban Valenzuela, trabaja desde la academia: las ciudades contrapeso.

“Medellín lo ha sido en Colombia. Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Córdoba y Rosario lo ha sido en Argentina, para evitar los hegemonismos. Y Concepción lo fue en el siglo XIX, pero tiene que recuperar el liderazgo político”, explicó Valenzuela.

En este punto, el ex parlamentario ahondó: “En el caso de todos estos países, mantuvieron muchas alianzas con otras regiones. Creo que Concepción tiene que aprender un poco, tomar el rol de articulador del centro sur. Tienen pésimos trenes y ¿quién pelea por la ley espejo del Transantiago en el transporte ferroviario? Hay todo un tema para el Consejero Regional (Core) y el gobernador regional electo que hay que sacarlo adelante. Concepción tienen que ser nuestra ciudad contrapeso, que articule al mundo regional, extra Santiago”.

Von Baer comentó que el desarrollo de este tipo de ciudades tiene sentido, en la medida que también se entregue poder. “No sólo es aplicable al actual modelo, sino que también es necesario, porque de lo contrario seguiremos en la demanda, el discurso y las propuestas, pero no en una dinámica de cambio”, dijo.

Algunos ejemplos

El past presidente de Corbiobio, Claudio Lapostol, coincidió con lo planteado por Valenzuela, “más allá del nombre”. Recordó, por ejemplo, el desarrollo que alcanzó una ciudad como Ushuaia, al otro lado de la cordillera.

“Hace cuarenta años Ushuaia, en Argentina, y Puerto Williams, en Chile, eran aldeas miserables. El gobierno argentino le metió plata a todo dar a Ushuaia y hoy es una zona turística increíble. No pasó lo mismo en Puerto Williams”, ejemplificó.

Agregó que “hay ciudades que tienen capacidad de crecimiento natural, tienen el problema solucionado. La Serena, Coquimbo, Valparaíso, Viña del Mar, el Gran Concepción, Temuco, Osorno y Puerto Montt. A ellas, hay que dejarlas seguir su ritmo, porque tampoco se trata de crear otro Santiago. El esfuerzo debe concentrarse, como lo hacen los países inteligentes, en los territorios olvidados, en el norte, en el extremo austral o en Arauco. Y en La Araucanía tenemos el problema más grande de Chile y ningún gobierno ha puesto esfuerzo para solucionarlo, ninguno”.

Claudio Parés, director del Departamento de Economía de la Universidad de Concepción, dijo que la reiterada con justificación de que los proyectos generan mayores impactos en Santiago “porque en Santiago vive más gente”, no resiste análisis y es justamente lo contrario lo que hay que hacer.

“Hay que tomar la iniciativa de ir primero a un determinada ciudad, creando las condiciones para que sea habitable e incentiva la migración, creando otro polo de desarrollo. Falta responder la pregunta ¿Qué quiero que pase? Porque si se sigue evaluando en base a la cantidad de personas que vive en un territorio, Santiago va a seguir llevándose todos los proyectos”, sostuvo.

¿Macroregiones o división de territorios?

En medio de la discusión desecentralizadora, imposible obviar la creación de nuevas regiones. Claudio Lapostol, por ejemplo, se manifestó partidario de la macroregiones, pues en su opinión la división de territorios sólo “es atractivo” para un grupo pequeño e interesado, y lo que ocurre hoy en Ñuble es lo mismo que ocurrió antes en Valdivia y Arica y Parinacota.

“Hay estudios que demuestran que el crecimiento de Valdivia y Arica es igual al que hubieran tenido si siguieran siendo parte del territorio original. El atractivo está en la seudo independencia y los cargos políticos”.

Claudio Parés manifestó que tal como se administran hoy las regiones, Ñuble no experimentará mayores cambios. “Si no se cambian las atribuciones o el poder de las regiones para generar cambios en las políticas públicas, la creación de una región no genera nada”.

“Turismo parlamentario” y su peso en las definiciones políticas  

Cuando se habla de descentralización, en materia legislativa se podría llegar a pensar que cualquier iniciativa en esa dirección debería gozar de la venia y/o el apoyo mayoritario del Parlamento, considerando que una parte importante de sus integrantes son de regiones. Eso, no obstante, en el papel.

Así lo manifestó Esteban Valenzuela quien aludió al turismo parlamentario.

“La mayoría de los parlamentarios viven en el barrio alto de Santiago. También hay quienes pertenencia en las regiones, es cierto. Pero nosotros en la Federación Regionalista Verde, donde milito, criticamos eso que llamamos el turismo parlamentario. Isabel Allende, por ejemplo, actual senadora de Atacama, ahora quiere competir en Valparaíso. Y las mismas personas no lo aquilata del todo. Y lo segundo, el modelo es muy clientelar. Entonces muchos parlamentarios terminan alineándose, en vez de andar armando revueltas a cada rato”, comentó.

Consultado al respecto, Claudio Lapostol no sólo coincidió en el primer punto planteado por Valenzuela, sino que también opinó que era factor para retraso en el desarrollo de los territorios distintos de Santiago.

“Opino igual. Y la culpa de eso es de los partidos políticos, cuyas cúpulas viven en Santiago. Son ellos los que definen los candidatos. ¿Si debiera legislarse? Claro que sí, de hecho, se hizo. Se exigió tener, al menos, una oficina en el lugar un año antes de la elección. Con ello, para decirlo de forma elegante, se le sacó el traste a la jeringa (…). Es evidente cuando una persona vive en un territorio determinado tiene un compromiso mucho mayor con esa región y ahí está parte del problema”, manifestó el representante de Corbiobío.

Gobernador regional

En medio de este análisis, por cierto, surge la discusión de la elección directa de los gobernadores regionales, cruzado también por intereses políticos.

No obstante esa polémica, para el Heinrich von Baer, no hay vuelta atrás y recuerda que la elección de las futuras autoridades por voto popular está establecida en nuestra Constitución tras la reforma aprobada por el Congreso a fines del año pasado, terminando así con un figura “disfuncional y obsoleta”.

“Los actuales intendentes, más allá de la calidad de las personas, no sirven para desplegar todo el potencial de las regiones. Será un cambio positivo e indispensable, pues además, se termina con un constante conflicto de lealtades, ello porque las actuales autoridades tienen que lidiar con su lealtad al partido, al diputado o senador que lo apoyó en su designación y por cierto con el presidente o presidenta de la República, y bajo ese escenario la Región queda desplazada”, comentó.

Parés coincidió, aunque dijo que será importante revisar los proyectos de traspaso de competencia, incluyendo la figura de delegado presidencial.

“Es un cambio relevante, porque si Rodrigo Díaz, por ejemplo, tendría más poder en términos políticos, incluso, más que los actuales senadores. Y eso, además, ha sido, en mi opinión, el gran tema por el cual este tema no se ha definido”, manifestó el académico.

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