Opinión

La demolición de la muralla china

Por: Procopio | 08 de Octubre 2017

Todo lo que se ha hecho es cambiarle el nombre a un comportamiento indecente, hacer pasar por cierto lo que es mentira, es una forma de actuar de tiempos inmemoriales- desde Caín, “yo no fui”. En nuestro siglo, entrenados hasta la exquisitez en decir las cosas de otro modo, para disimular su básica infamia, las mentiras resultan burdas, es preferible emplear el término ligeramente más tranquilizador de postverdades.

Una maniobra comunicacional que tiene antiguos antecedentes, uno de los más espectaculares fue el complot de cuatro periodistas amigos de cuatro medios diferentes de la ciudad de Denver, EE.UU, de los diarios The Post, The Times, The Republican y The Rocky Mountain News, que no tenían nada que publicar que resultara novedoso y golpeador, entonces fue cuando idearon crear una noticia tremenda, de un lugar suficiente lejano como para que no pudiera desmentirse con facilidad, era el año 1889.

Así, para el asombro de los ingenuos ciudadanos, el 25 de junio de ese año los cuatros periódicos publicaron en sus primeras planas que los chinos habían decidido demoler la Muralla homónima y que no se sabía bien qué harían con esa infinita cantidad de piedras.

La noticia cubrió con rapidez todo el país, algunos periódicos, para no quedar fuera de la novedad, hicieron sus propios y creativos aportes, como informar que con las piedras se construiría una represa y otros, una carretera. Solo el New York Times dudó de las fuentes. Sin embargo, ya el notición había llegado a Europa, y al final a la China misma, para que la farsa cayera por su propio peso.

En la fase que estamos, hay que estar muy atento a las últimas novedades y hacer todo lo posible para no comulgar con ruedas de carreta.

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