Opinión

A pesar de todo, nos sentimos ¡felices!

Por: Diario Concepción | 05 de Septiembre 2017
Fotografía: Diario Concepción

Por: Ps. Pamela Espinosa B.

Interesantes son los resultados de la encuesta 2017 del Centro de Estudios Públicos (CEP Chile)  “¿Malestar en Chile?”; quienes señalan que uno de los aspectos que caracterizó el año 2016 fue el pesimismo respecto de la situación del país, alimentando las críticas hacia el modelo de desarrollo chileno de los últimos treinta años. Sin embargo, el malestar atribuido a la población no aparecía en las encuestas. Una y otra vez, éstas mostraban que los chilenos estaban muy satisfechos con sus vidas, alcanzando niveles superiores a lo observado veinte años atrás”.

El estudio, recogió la opinión de que un 68% de los chilenos nos sentimos “Muy Satisfechos” con nuestras vidas, y que además, en palabras de la misma encuesta, “En estas tres décadas el país ha cambiado significativamente. No solo se ha multiplicado por tres el ingreso per cápita de los chilenos sino que también la pobreza ha caído desde cifras superiores al 40 por ciento a algo más del seis por ciento. La desigualdad de los ingresos, en tanto, que hasta el año 2000 no parecía ceder, ha comenzado a disminuir y desde el cambio de milenio el coeficiente Gini se ha reducido en casi 0,07 puntos (de 0,58 a 0,51 aproximadamente)”.

Es interesante notar que a pesar de que existe un estancamiento en la economía y de la pérdida de confianza en las instituciones públicas y políticas y de que tenemos grandes brechas de productividad y calidad de vida, los chilenos tenemos una mirada auspiciosa y optimista. En palabras del estudio: “No cabe duda que los avances en las condiciones de vida que ha experimentado la población han traído aparejados también cambios culturales y en la forma en que los chilenos viven su cotidianeidad. De alguna manera sienten que tienen más control de sus vidas y mayor libertad para definir sus modos de vida. Junto con ello ha aumentado su escolaridad, que unido a las demás transformaciones descritas, genera un ciudadano con un espíritu más crítico y dueño de una diversidad mayor de intereses”.

Entonces, ¿cómo utilizamos este bienestar y empoderamiento para lograr mejores resultados? En primer lugar es necesario ser conscientes de que como país, necesitamos mejorar la productividad. Tener un desempeño más productivo y creativo nos lleva a tener un mejor ingreso económico y una mejor calidad de vida para nosotros y nuestras familias. El informe plantea que nuestra capacidad personal para hacer crecer el ingreso familiar y la calidad de nuestra educación, deben ser una prioridad. Estos factores están asociados directamente con la satisfacción con la vida, con el bienestar y la movilidad social, lo cual contribuye a mejorar la equidad y acercarnos a la meta de erradicar la pobreza extrema y convertirnos en una nación desarrollada para finales de esta década. ¿Lo podremos lograr?

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