Opinión

Complicados y complicadas

Por: Diario Concepción | 26 de Agosto 2017

Por Jorge Porter Taschkewitz

La Real Academia Española (RAE) ha escrito: “Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas. Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos”. Hasta aquí la RAE.

En Chile, desde la Presidencia y Ministerios de la República para abajo están duplicando todo; hablan y escriben ellos y ellas, todos y todas, alumnos y alumnas, beneficiarios y beneficiarias, diputados y diputadas, etc., si hasta el reciente proyecto de ley sobre el 5% de las pensiones está plagado de estos “desdoblamientos artificiosos e innecesarios”, según la RAE.

Con esta demolición tipo Gramsci de la cultura, del lenguaje, de las instituciones, de las costumbres, de las iglesias, de las relaciones, de la educación, etc., acompañada de una voracidad por el poder y en un ambiente de gran ignorancia, no sorprende que el 84% de los chilenos no entienda lo que lee. Lo conecto con las palabras de Ayn Rand, filósofa y escritora estadounidense quien dijo: “Cuando adviertas que para producir necesitas autorización de quienes nada producen; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y más por influencias que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada”.

Además, en tiempos de elecciones vemos que se exacerba diferentes temas y situaciones de especial sensibilidad o se presenta proyectos de ley con urgencia sólo con fines de complicar al adversario y conservar el poder. Los chilenos les importamos un bledo.

Es el momento de exigir excelencia, calidad y productividad a todos los políticos, a todos los funcionarios públicos, a todas las empresas públicas, y a todo lo público financiado con nuestros bienes e impuestos.

Los que lo están haciendo bien que lo sigan haciendo muy bien, pero los otros, mejoran o se van.

Etiquetas