Opinión

Propaganda como práctica abusiva

Por: Diario Concepción | 19 de Agosto 2017
Fotografía: Diario Condeza

Jorge Condeza Neuber
@jorgecondezan

¿Quién no ha escuchado esa frase en la radio, con la voz de un alcalde, seremis o intendentes, para avisar cualquier cosa, muchas sin ninguna importancia y solo con afán propagandístico? Algunos ya lo han hecho una tradición avisando de las fiestas costumbristas, las actividades deportivas o culturales o simplemente enviar mensajes para el día de celebración que se avecina. Incluso algunos han llegado al extremo de enviar mensajes a sus madres, con voz melodiosa y algunas veces incluso llorosa.

Y no da para chiste, porque en esta abusiva práctica se van cientos de millones de pesos al año, los que perfectamente podrían ser utilizados en muchos otros asuntos.

Cada vez que hay inundaciones o catástrofes recuerdo esos gastos innecesarios que pudieron invertirse en prevención y en lo que la gente realmente necesita. Y no es por ser cargante o mala onda, pero además de no generar ningún beneficio el escuchar la voz de una autoridad usando recursos públicos en promocionarse, son irregularidades que la Contraloría General de la República se ha cansado de reiterar vía dictámenes informando que los que hacen esto comenten una ilegalidad y además atentan al uso eficiente de los recursos públicos.

Incluso el órgano fiscalizador ha llegado al punto de rechazar muchos gastos de publicidad de celebraciones masivas aduciendo que ambos no son gastos necesarios para cumplir con la función que la ley otorga al organismo que la autoridad-locutor representa.

Solo se puede informar a los usuarios respecto a la forma de acceder a las prestaciones que la institución otorga. Varios alcaldes ya enfrentan sumarios y reparos (juicios de cuenta) con el fin de lograr la devolución de dichos fondos mal utilizados.

¿Y saben porqué sigue ocurriendo esto? Porque la fiscalización no puede con todo, no basta que algunos intentemos ejercer cierto control, pero principalmente ocurre porque la ciudadanía lo permite.

Debe existir un nuevo trato con la clase política, donde el gasto sea lo estrictamente necesario y la inversión sea siempre lo prioritario. Si no hacemos un trato, un acuerdo, seguirán viajando con viáticos millonarios, usando recursos para frases tontas en radio y tv, o para contratar amigos o parientes como asesores inútiles, mientras muchos problemas siguen ahí, esperando las próximas promesas de campaña.

Cuando vuelva a escuchar este “hola… soy tal o cual” de un alcalde, seremi o intendente, en cualquier época del año, llámelo, mande un mail, un Twitter o lo que sea y dígale que NO queremos que gaste las lucas en hacerse el lindo y famoso, sino en gestión eficiente y en favor de la gente.

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