Opinión

Mucho ruido, pocas nueces

Por: Diario Concepción | 12 de Agosto 2017
Fotografía: Diario Condeza

Jorge Condeza Neuber
@jorgecondezan

El documento del nuevo estándar, generado en 3 días, establecía básicamente un asunto de corte jurídico. Y tengo la impresión, que la gente esperaba más, mucho más. Recordemos que la Constitución establece que es diputado un ciudadano con derecho a sufragio, mayor de 21 años, con educación media y residencia de 2 años en la región.

Así la regla jurídica queda establecida en dos conceptos: ser ciudadano y tener derecho a sufragio, y los artículos 13 y 16 de la CP indican que se pierden por condena a pena aflictiva, en casos de terrorismo o tráfico y otros asuntos como una sanción específica del TC.

La DC amplió esta regla a todas las condenas civiles y penales no aflictivas dictadas por un tribunal, respecto a, por ejemplo, maltrato infantil, VIF, acoso sexual, tráfico de drogas, malversación de recursos públicos, cohecho, prevaricación, prácticas antisindicales, colusión, y en general violación de DD.HH. Todo esto se valora, pero estoy sorprendido de que no se aplicará hace tiempo una regla así, sobre todo desde el bochornoso caso Velásquez. Hay partidos que ni siquiera usan alguna de estas mínimas consideraciones, lo sé, pero cuando se quiere liderar un proceso como este se espera algo radicalmente distinto.

Hoy la regla que espera la ciudadanía es muy superior y tiene que ver con las conductas que vemos en la clase política, como el abuso, el aprovechamiento y todos los actos asociados a la corrupción. ¿Qué debe esperar uno ante un claro ejemplo de vulneración del espíritu de una ley como el de un diputado de Aysén que se rumorea, moverán a Santiago?. Para ser candidato a diputado la regla es 2 años de residencia en la región contados hacia atrás de la elección. Y la Constitución dice que los diputados tienen, por el ministerio de la ley, su residencia en la región mientras se encuentren en ejercicio de su cargo. Se entiende que alguien electo en Aysén no tiene residencia en Santiago. Mismo caso para Cores que quieren ir de candidatos en otras regiones.

La lista que podemos hacer es larga. Gente que abusa de los viáticos viajando por el mundo aprovechado su condición de autoridad. Alcaldes que no han pagado la previsión de sus funcionarios. Gente que vive y se beneficia del tráfico de influencias. Gente investigada por Contraloría que tiene decenas de informes lapidarios por malversación de recursos públicos o alcaldes que falsean la contabilidad de sus municipios.

De eso hablamos cuando queremos un standard distinto. Sacar a los que tienen cuentas con la justicia, es un paso, y se agradece. Pero queremos sacar también a los que poco aportan y mucho cobran, a los corruptos, a los frescos y pillos que por años han abusado de su condición de autoridad y que por alguna razón logran siempre zafar.

Etiquetas