Opinión

Crecimiento en 2017

Por: Diario Concepción | 08 de Agosto 2017
Fotografía: Archivo

Nicole M. Carvallo
Economista, Universidad de Concepción
ncarvall@udec.cl

Recientemente la Cepal, rebajó su proyección de crecimiento para nuestro país a un 1.4%, mientras que el FMI lo hizo a 1.6%. Este escenario de desaceleración y caídas en las proyecciones responde a uno de los peores ciclos económicos de los últimos tiempos ya que desde la crisis SubPrime del 2009 no veíamos cifras tan débiles.

Pero ello fue un shock externo, que con acertadas políticas macroeconómicas el país pudo revertir. A diferencia de ese contexto, hoy las cifras muestran el resultado de una crisis interna, como pocas en Chile, en que acostumbramos a ver caídas del PIB por factores externos. Este panorama quedó claro el año pasado que sólo crecimos un 1.6%.

El conjunto de situaciones que llevaron a este complejo escenario interno es claro: La crisis de confianza. Casos conocidos por todos como Caval, SQM, Penta y junto a ello las reformas implementadas, principalmente laboral y tributaria causan el desplome en casi todos los sectores de la producción.

¿Por qué la pérdida de confianza provoca este escenario?

Porque, económicamente hablando, la especulación, incertidumbre y expectativas negativas hace que los inversionistas actúen con cautela minimizando el riesgo de pérdidas. Por ello la inversión fue y es casi nula en estos últimos dos años y el desempleo aumentó en forma dramática superando el 8%. No hubo contratación, solamente despidos o contratos a plazo fijo. Hablamos de inversión privada en este caso.

Al no haber inversión privada y/o pública no se genera empleo y con ello obviamente no hay ahorro privado, el consumo es débil, y la demanda agregada se deteriora: Las familias tienen menos poder adquisitivo lo que lleva a muchos a tomar el emprendimiento como opción.

Por otra parte, el consumo tuvo un “empujón” gracias al Banco Central que con varias recortes deja la tasa de interés en un histórico 2.5%.

La crisis también afectó con fuerza la industria manufacturera, industrial y comercial, pero no hay duda que la crisis en la minería fue peor pues además de huelgas, el precio del cobre estuvo en niveles de US$ 2 la libra, lo que hizo caer más aún las proyecciones y ver con incertidumbre la regla fiscal. Es por ello que el presupuesto 2018 probablemente sea uno de los más difíciles para el ministerio de Hacienda.

Pero hay noticias positivas: el cobre muestra una gran recuperación superando los US$ 2.8 la libra, la crisis de confianza se disipa y con ello la incertidumbre, que podrá generar incentivos en la inversión. Los términos de intercambio-relación entre precio de nuestras exportaciones e importaciones- muestran señales de mejoría evidente. Este indicador hace prever que el 2018 nuestra economía debe repuntar y crecer sobre el 2% mínimo.

¿Tareas pendientes para los meses que quedan? Muchas, pero las urgentes son: Prudencia en el gasto fiscal, elaborar un presupuesto 2018 realista y cuidar el nivel de deuda, que bordea el 25% del PIB.

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