Opinión

Ideas dignas de poner sobre papiros

Por: Procopio | 05 de Agosto 2017

Hoy día, viajar en avión desde la provincia de Aydin, Turquía, donde estuvo Mileto, hasta la capital del antiguo Egipto, toma aproximadamente una hora, pero entonces, en el siglo VIII aC, era un viaje larguísimo, nada del otro mundo para los ambiciosos milesios, que recorrían esa ruta regularmente, trayendo a Grecia oro, metal que no suele perder prestigio, e ideas, las cuales tienen un valor harto más variable.

Un material de exportación no tradicional, que terminó siendo un producto estrella, fue el papiro, una planta que crece abundantemente en la orilla
del Nilo, que puede servir para algo más que hacer techos, somieres o cestas; escribir y dibujar, o pintar, una innovación que trajo consecuenciasdel todo insospechadas para los inventores originales.

Los milesios se llevaron a casa este material suave, delgado y enrollable sobre el cual se podía escribir, asunto de poco interés si no hubiera asuntos que registrar, pero para Grecia esto fue la novedad del año, desde mediados del siglo octavo antes de Cristo, empezaron a aparecer por todo el mundo griego registros comerciales, de algo hay que vivir y tratados sobre temas técnicos, la cancha estaba rayada.

El desarrollo que sigue es fácil de deducir, los discursos, las reflexiones que llenaron las cátedras palestras y ágoras tuvieron la oportunidad de quedar preservadas en papiros, para felicidad de los que no estuvieron para la versión verbal. El conocimiento encuentra así un medio accesible para expandirse y aumentar su esfera de influencia, se establece una telaraña de sabiduría que traspasa fronteras. A partir de entonces y hasta hoy, por medios parecidos, el pensamiento del hombre sigue allí aunque el autor haya desparecido.

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