Opinión

Los penquistas en lista de espera

Por: Procopio | 12 de Julio 2017

Parece estar en el  karma de la ciudad de Concepción, Alonso de Ercilla, resume la  acción fundadora de Pedro de Valdivia; “llegó al Andalién, do la famosa ciudad fundó de muros levantada, felice en poco tiempo y desdichada”. No proféticamente, sino por ser testigo de destrucciones por causas naturales o por sucesivos y devastadores ataques mapuche.

No pocas veces los españoles tuvieron que salir de Concepción con lo puesto, o con sus escasas pilchas, acarreando de la mejor manera posible, que no era mucho, a sus mujeres y prole, rumbo a Santiago, no por mejor, sino por no tener a los “naturales” encima a cada rato y volver, meses o años más tarde a construir el pueblo de nuevo.

Los penquistas deberían estar acostumbrados a levantar tanto edificios, puentes como iniciativas y verlos derrumbarse. Sin embargo, o se han ido los penquistas dispuestos  a levantar  la ciudad las veces que hiciera falta, o los que quedan no están interesados en otra cosa que sus intereses personales, de ese modo la recuperación perdió fuerza y llegó la hora de los puentes detenidos, en estudios de pre-factibilidad previos a los  pre-proyectos;  mercado,  en moratoria, soterramiento de la línea férrea, en estado de vigilia,  una larga relación de intentos fracasados, imagen lamentable de una urbe con ínfulas de ser la segunda del país, en su momento candidata a capital del reino.

Asiste la esperanza que se agote la paciencia, que los ciudadanos recuperemos el orgullo de los penquistas, que nos de rabia que nos posterguen, otra vez, los muelles, los ferrocarriles, que nos dejen por años a la cola de los llorones de siempre, escribiendo rogativas y súplicas a funcionarios miopes del inagotable y remoto aparato estatal

 

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