Opinión

El robusto binomio de hombres y perros

Por: En el Tintero | 31 de Mayo 2017

No hay para qué negarlo, hay mucha gente que tiene con los perros un cariño que excede lo que se estima como razonable, se atribuye a filósofos, famosos por su agresividad e intolerancia, declaraciones de preferencia a los representantes de la especie canina por sobre la propia. Mientras más conozco a los míos, declara uno con singular entusiasmo, más quiero a los perros.

Para explicar esta tendencia, a lo largo de la historia los perros han sido objeto de distintos estudios científicos con el fin de determinar sus intereses, gustos, y su compleja aunque próxima relación con los dueños.

En apretada síntesis, hay varios datos publicados hace poco  por instituciones prestigiosas, que dan luces de lo trascendente del asunto. Por ejemplo,  un estudio de la Universidad de British Columbia, Canadá, concluye que estos acompañantes del hombre desde que se enfriaron las piedras son capaces de comprender más de 160 vocablos, lo que los sitúa en el nivel de no pocas personas e incluso de connotados políticos internacionales, particularmente pobres de vocabulario.

Debido a la estructura visual que tienen los perros, en la parte superior del ojo pueden reflejar la luz para lograr una visión completa en la oscuridad, cosas a que algunos de nosotros no vemos ni en pleno día claro. Más encima, según experimentos de la Universidad de Lincoln, Reino Unido, y de San Pablo, Brasil, los canes perciben las emociones de las personas, siendo cercanos o no. Otra notable ventaja sobre sus acompañantes humanos que la mayoría veces no se dan ni por enterados de lo que les pasa a los demás.

Pensándolo con más calma, los filósofos aludidos no andaban muy perdidos.

 

PROCOPIO

 

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