Editorial

Los paisajes del agua de la ciudad de Concepción

Por: Editorial Diario Concepción | 12 de Octubre 2017
Fotografía: Municipalidad de Concepción

Concepción, la ciudad de las siete lagunas, solo que ahora son solamente cinco, que en su momento, amenazadas, pudieron haber sufrido el mismo destino de las desaparecidas lagunas de Los Negros y Gavilán, que por acúmulo de basura, por desechos arrojados, más procesos de eutrofización se transformaron en pantanos y posteriormente se secaron y dejaron de existir.

Por muchos años y todavía para determinados segmentos de la población, las lagunas no tienen otro valor que el utilitario; agua y lugar para depositar desechos y escombros, por lo cual recuperar y proteger esos espejos de agua requiere de un sostenido esfuerzo, y un comprometido convencimiento de su valor para la ciudad.

Las lagunas fueron motivo de rechazo al momento del traslado de la ciudad, efectivamente, cuando Concepción se trasladó desde Penco hasta el Valle de la Mocha, en 1764, había un grupo que estimaba muy ventajoso emplazar la urbe en torno a ellas y otros que las miraban como un foco de problemas; “lugares enfermizos, por su humedad y las continuas nieblas que permitían el desarrollo de sabandijas”. Cosa que efectivamente puede ocurrir si se las descuida.

En dos artículos complementarios, publicados en la revista Urbano en agosto del año 2000, la arquitecto de la Universidad del Bío-Bío, Claudia Hempel, hace una compacta y elocuente descripción de la evolución de los planes reguladores e históricos de la ciudad, con énfasis en sus cursos de agua, ríos y esteros, los humedales y lagunas, así como los numerosos factores que les amenazan y las medidas necesarias para prevenirlos.

Hace lo propio, la arquitecto de la Universidad de Chile y académica de la UBB, M. Isabel López, al referirse al valor paisajístico del agua en la urbe y las razones por las cuales el damero del trazo se la ciudad y su centralidad dejó a los cuerpos de agua en la periferia, las áreas cercana a los ríos y lagunas consideradas inadecuadas, por ser bajas y húmedas.

En las últimas décadas se ha venido acentuando la preocupación de parte de la ciudadanía por el destino y uso de ríos y lagunas, juntamente con la comprensión del papel fundamental de los humedales, estableciéndose duras polémicas frente a desarrollos urbanísticos que no han considerado la importancia de esos lugares para el patrimonio ambiental de la ciudad.

Con motivo del aniversario 467 de Concepción, el alcalde Álvaro Ortiz hace mención de las numerosas e importantes iniciativas comprometidas en relación a las lagunas, con proyectos de hermoseamiento e infraestructura, como el Parque Laguna Lo Custodio, que se proyecta entregar a fines de este mes, la creación de un parque urbano en la Laguna Lo Galindo, que interviene casi cinco hectáreas, un paseo y mirador en la Laguna Lo Méndez, además de áreas verdes e infraestructura de la Laguna Redonda, por un total aproximado de 3 mil millones de pesos.

Los paisajes del agua, el título de una de las publicaciones aludidas, son parte de la identidad de la ciudad, a pesar de todos los esfuerzos, todavía no suficientemente reconocidas, como para que a nadie se le ocurra intervenirlas de modo impropio, para que cada ciudadano se haga parte de modo orgullosamente natural de su cuidado y embellecimiento.

Conociéndonos, parte de esta laudable iniciativa municipal es la educación de las comunidades, especialmente las más aledañas, para asegurar que tanto esfuerzo valga la pena.

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