Editorial

La carrera por liderar en Inteligencia artificial

Por: Editorial Diario Concepción | 05 de Septiembre 2017
Fotografía: Pixabay

Cuesta internalizar que el presente  se esfuma con mucho más presteza que nuestras competencias  de adaptación, salvo para la generación de recambio, nativos digitales, preparados para lidiar con un universo perpetuamente cambiante, un cambio que no solo no es visto como amenaza, sino más bien como una bienvenida realidad mutante, que exige nuevos planeamientos y desafíos inéditos.

Las generaciones de adultos, insertos en el mundo laboral tienen ese desafío permanente, pero de alguna manera logran amortiguarlos, por limitaciones de estructura  o sencilla resistencia pasiva. Los jóvenes, en cambio, aprecian en estas nuevas circunstancias oportunidades de nicho, sectores de la economía que no han sido explorados y ocupaciones que no existían para nuevos emprendimientos.

Ante ese escenario, la educación ha sido lenta, salvo en determinados segmentos donde la tecnología es la principal ocupación, los primeros en la nueva frontera del conocimiento, los cuales a veces se tropiezan, en las altas esferas de la academia, con otros más bien migrantes en ese territorio y que pueden tener, sin embargo, una clara visión del horizonte próximo, que en resumidas cuentas significa encontrar inteligencia en la tecnología.

Es la nueva herramienta definitiva y la que separará los países entre aquellos que la que la tienen, con la capacidad de innovar a la velocidad necesaria, y los que, avasallados, tendrán que conformarse con comprarla, solo con propósitos de mantenerse en contacto, pero en perpetua situación de inferioridad, salvo que ingresen a las grandes ligas por esfuerzo propio.

No es entonces de extrañar que China tenga como propósito disputar  la supremacía actual de EE.UU., con el consolidado y competitivo Silicon Valley, en el cual se encuentran íconos en este ámbito, como Facebook, Amazon, y Google, en un colectivo de   más de 2.900 compañías trabajando en el campo de la inteligencia artificial, frente a poco más de 700 firmas instaladas en territorio chino.

Según Gregory Allen, que trabaja en Tecnología y en el Programa Nacional de Seguridad, de EE.UU. con enfoque en inteligencia artificial y seguridad cibernética, en su libro “Artificial Intelligence and National Security”, “tanto China como EE.UU. ven en la inteligencia artificial la tecnología clave que sustentará su poder económico y militar en el futuro”. Si bien es cierto la prioridad parece estar en capacidad bélica, es igualmente cierto que la economía de las naciones se verá fuertemente influenciada por los niveles de desarrollo en estas tecnologías, para usos pacíficos.

En el lado oscuro de esta fuerza está la preocupación por su mal uso de tecnología, o la pérdida del control,  que sea, para algunos pesimistas  “mucho más riesgosa que Corea del Norte”, aludiendo al potencial de superar la inteligencia humana, sistemas que  podrían evolucionar y escribir sus propio códigos.

Sin llegar a esos extremos, el liderazgo en esta tecnología puede ser definitorio, el Consejo de Estado chino anunció un plan estratégico para convertirse en 2030 en el “principal centro de innovación de inteligencia artificial” que se estima será entonces uno de los motores de la economía del país, con un valor cercano a los US$ 1,48 billones.

En nuestro propio mundo, son  nuestros jóvenes los que tendrán que hacerse cargo, una tarea que la educación empieza a avizorar con demasiada lentitud.

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