Editorial

La necesidad de mejorar la calidad de vida ciudadana

Por: Editorial Diario Concepción | 23 de Agosto 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Si bien es cierto la ciudad de Concepción tiene una población más bien flotante, lugar donde se trabaja y estudia, pero no donde todos viven, aun así es vivida por un número considerable de familias que han estado en ella por generaciones, un grupo no menor de penquistas auténticos, de aquellos a quienes la urbe les importa y del mismo modo cada avance y cada retroceso.

Principalmente, para esos ciudadanos penquistas, pero también para aquellos que observan la posibilidad de habitar la ciudad o emplear sus recursos para emprendimientos e iniciativas, la calidad de la vida ciudadana es de crítica importancia, por lo tanto, los indicadores de esta situación parecen ser particularmente importantes a la hora de tomar decisiones.

Hay a este respecto apreciaciones referenciales como puede ser las mediciones efectuadas por el Observatorio Metropolitano, un consorcio integrado por nueve instituciones locales coordinadas, la instancia hizo un estudio sobre nueve comunas del área metropolitana; Chiguayante, Concepción, Coronel, Hualpén, Lota, Penco, San Pedro de la Paz, Talcahuano y Tomé. Los indicadores utilizados, entre otros, fueron descritos como ámbitos prioritarios, por su relevancia para la calidad de vida urbana; entre ellos, movilidad, áreas verdes y equipamiento, el entorno natural y la seguridad ciudadana.

En relación con un estudio similar anterior, se pudo observar un mejoramiento en el estándar de áreas verdes, las que aumentaron de 4 a 5,2 metros cuadrados por habitante. Sin embargo, también se registra que un 37,35% del área urbana metropolitana no tiene acceso a éstas, un déficit importante considerando que uno de los aspectos más valorados por los habitantes es la naturaleza y el paisaje, además, solo un 10% de los sectores con vegetación de toda el área metropolitana están habilitados como costaneras, miradores, paseos y parques.

Otro punto relevante es el hecho que el mejor acceso a los equipamientos y servicios es la principal aspiración de los habitantes para el futuro de la ciudad, lo que el estudio reconoce como una insinuación de una comunidad más exigente respecto de la calidad de los servicios urbanos.

En otro estudio de parecida naturaleza, Concepción aparece entre las quince mejores ciudades en calidad de vida de Chile, en un grupo de urbes que han mejorado sistemáticamente su posición en esta materia en el período 2013-2017, junto con Osorno, Puerto Montt, Valdivia, y Talcahuano.

Si se hiciera una nueva encuesta, en lo relativo a la calidad de vida, además de evaluar el desempeño de las autoridades y de los servicios, debería considerarse la actitud de los propios penquistas, radicados o de paso, frente al cuidado de esa calidad, el triste espectáculo de mobiliario urbano maltratado, paraderos de buses pintarrajeados, sucios o rotos. Los invasores de los espacios públicos, física o acústicamente.

La calidad de vida en la urbe puede bien ser la suma de los óptimos comportamientos de los ciudadanos, en el cuidado de los bienes comunes y en la preocupación por el mutuo bienestar. No es la sola consecuencia del esfuerzo de las autoridades edilicias, es el compromiso de los usuarios de la ciudad para hacerla cada vez mejor para vivir en ella. Falta ganar en educación para cuidar la ciudad de todos, desafío para cada uno de nosotros.

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