Editorial

Estar a la altura de las circunstancias

Por: En el Tintero | 24 de Mayo 2017

La ocasión hace al ladrón, es un refrán que ha tenido la más amplia verificación experimental, una hipótesis que tiene grandes posibilidades de transformarse en  teoría y de ahí en ley, que es como la carrera honorífica de las ideas puestas a prueba. La ocasión, esa que pintan calva, para señalar lo difícil que es para muchos saber cogerla a tiempo, sobre todo cuando se presenta súbitamente y por tiempos brevísimos. En general, nadie se la quiere perder, como los días de grandes rebajas.

Sin embargo, hay de pronto situaciones que se prolongan en el tiempo y que están llenas de posibilidades para el que sabe encontrarlas, sin prisa, pero sin pausa, perseverantemente. Hay muchos ejemplos de esta condición y si lo pensamos un rato, puede que estemos precisamente pasando por una de esas épocas llenas de posibilidades listas para ser descubiertas, por algún individuo despierto y atento, o con más necesidades que los demás, también puede ser, como el comentario castizo: más listo que el hambre.

La posibilidad de encontrar una oportunidad en tiempos de desconfianza e incertidumbre, ofreciendo un producto cada vez más raro; calidad consistente, responsabilidad y honestidad sin lugar a dudas, ofrecer un servicio que reúna esas características o entregar un producto que las haga evidentes, trabajar, en donde nos toque, sin calculadora en mano, haciéndolo lo mejor posible, aunque no esté en el contrato, siempre llega la hora de sacar las cuentas la hora que separa los imprescindibles de los que da lo mismo que estén  o que se vayan.

Es una realidad que está allí, no importa cuán disimulada, alguien está por allí llevando registro de lo que hacemos, el que evalúa, aunque no sea otra cosa que nuestra propia conciencia.

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