Economía y Negocios

¿Bío Bío trabajólico? El 20% rinde más de 45 horas a la semana

Por: Felipe Placencia | 27 de Agosto 2017
Fotografía: Andrés Oreña

¿Somos trabajólicos? El último informe del INE detalló que durante el año 2016 un 19,8% de los 907 mil ocupados de la Región del Bío Bío rindió más de 45 horas semanales.

A la fecha, en el último trimestre abril-junio, el 18,7% cumple horas extras.

Si bien los porcentajes pudieran ser altos, al analizar la base de datos se desprende una baja.

Por ejemplo, en el 2010 el promedio fue de 30,5% personas ; el 2011 25,3%; 2012 un 23,5%; el 2013 un 21,9%; el 2014 un 20,4% y el 2015 un cerrado 20%.

Para el académico de ingeniería comercial de la Universidad San Sebastián, Javier Irarrázaval Lazcano, los números del INE dan cuenta de que esta disminución es beneficioso para las empresas.

“Esto no solo es una buena noticia para los ocupados, sino también para las empresas, dado el alto recargo (desde 50% extra) del pago de una hora extra de trabajo”, explicó Irarrázaval.

Para el presidente de Irade, Eduardo Abuauad, detrás de querer trabajar más tiempo obedece a una razón entendible.

“Creo que hay una necesidad de hacerlo, probablemente por las familias que están viendo que en sus casas necesitan más recursos y eso tiende a que trabajen más por temas de horas extras o por que si son independientes o pequeños empresarios lo hacen para tener más recursos”, dijo.

Es por ello detrás de la disminución de horas extras, se esconde otra realidad, la de tener un trabajo extra, informal. Lo que en buen chileno se denomina: un “pituteo” o “pololito”.

Flexibilidad laboral

De ahí que hoy el debate de la flexibilidad horaria sea un tema en auge.

“La diputada Vallejos propuso hace unos meses un proyecto de ley para reducir las horas semanales trabajadas de 45 a 40, con el fin de avanzar hacia el promedio de los países Ocde. Hay que reconocer que iniciativas de este tipo disminuirían el presentismo laboral, cuando los empleados calientan la silla sin estar realmente trabajando o produciendo. Si nuestro trabajo fuera por metas, entonces el trabajar menos tiempo nos urge a ser más eficientes y productivos”, acotó el académico de ingeniería comercial de la Universidad San Sebastián, Javier Irarrázaval.

Y es algo que suena dentro del Estudio de Percepciones Económicas de Irade. Los empresarios se manifestaron abiertos en esta materia, eso sí, la Reforma Laboral no es vista con buenos ojos.

Irarrrázaval, en su calidad de experto, insistió en que debiéramos avanzar hacia una mayores facilidades de desempeño.

De hecho, indicó que efectuar menos horas se mejoraría la distribución del trabajo.

“Lo hacen de manera muy intensa, a tiempo completo; los demás, están cesantes. El mercado laboral es un mercado discreto (binario) cuando en realidad debiéramos avanzar hacia uno más continuo, fluido, plástico, moldeable a cada realidad, más flexible, con más oportunidades de trabajar menos de 45 horas”, puntualizó.

Precisó, igualmente, que “quizás hay algunos que no querrían trabajar menos (considerando que implicaría un menor sueldo), pero quizás serían aún más productivos si tuvieran horarios de ingreso y salida más acomodados, ahorrándose largos tiempos de traslado y conjugando mejor vida personal y laboral”. No por nada hoy uno de los trabajos de moda es Uber como complemento por la elasticidad que permite.

El seremi de Economía, Iván Valenzuela, reconoció que “efectivamente somos trabajólicos, pero también es importante destacar que las horas han ido disminuyendo y eso es positivo”.

No obstante, precisó que “hoy se debe ser más eficiente y productivo. Hay grandes brechas con países desarrollados y que se deben incorporar mejoras en la legislación laboral, como la reiterada flexibilidad. Hoy la ley lo contempla en cierta forma, pero se debe ir encadenando con otros servicios”.

Puso como ejemplo al género femenino. Los informes del INE dan cuenta que en la Región son 520 mil mujeres que se encuentran inactivas. “Por cada 100 mil que se integran, el PIB crece un 0,7%, lo cual es significativo. Por eso debemos generar las instancias para que puedan desempeñarse desde sus casas sin dejar de lado tareas familiares. Lo que debemos es mejorar la productividad y eso significa entregar más competencias, conocimientos y habilidades para así tener más crecimiento. Debemos estrechar la brecha de que trabajamos mucho, pero producimos poco”, advirtió Valenzuela.

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