Economía y Negocios

Exitosa Fuente Penquista refundará su casa matriz y no descarta una franquicia

Por: Felipe Placencia | 08 de Julio 2017
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Emilio Estrada reveló cómo logra conquistar el paladar de los cientos de comensales que llegan diariamente a su local que atiende al ritmo del rock.

A estas alturas no es exagerado decir que la Fuente Penquista es todo un fenómeno. Lo es por la cantidad de comensales que llegan a degustar sus sabrosos “sanguches” y “enjundias” que fueron ganando celebridad por los positivos comentarios en la calle y las redes sociales. También, por la proyección que a poco más de un año de su puesta en marcha hace uno de sus fundadores, Emilio Estrada.“Superamos todas las expectativas que tenía el local. Así que lo que quiero hacer es refundar la casa matriz. Estamos viendo créditos y arriendos. La idea es crecer al doble o al triple en volumen para mayor atención”.

Y eso no es todo, ya que tampoco se cierra a la idea de que en un punto determinado se conviertan en una franquicia. “Hay harto interés en Temuco y Santiago. Sin embargo, hay un tema legal que manejar. Es gente muy interesada, pero no voy a hacer nada hasta que estabilice el negocio con la nueva casa matriz”, asegura este oriundo de Punta Arenas y radicado en Concepción hace 13 años, por lo que se considera un penquista más.

Los secretos

El por qué de la rápida fama se debe a varios ingredientes que no sólo están en los “sanguches” bautizados con divertidos nombres de recorridos de micros, como por ejemplo: Mechada Hualpensán y Churrasco Mini Verde, precisamente los que causaron deleite en el equipo de Diario Concepción.

Se trata de la ambientación del local, que si bien puede que no sea muy grande (de momento) , es acogedor y tiene mucha “onda” que se acompaña con música rock (en este caso Chuck Berry) , un detalle que se agradece y disfruta con cada corte de cuchillo en la crujiente marraqueta que abre paso a la carne, la mayonesa, la cebolla y el tomate fresco.

Precisamente esto es lo que buscan artistas, músicos y cocineros de primera línea que llegan a O´Higgins 63 casi al llegar a Prat. No es casual que el lema sea: “La concepción del rock y los sanguches”. De hecho, las fotos de músicos junto al mural con la ruta de buses y bandas penquistas hipnotizan a los clientes.

“Los sanguches están en $3.500 a $4 mil, que son los precios generales. Las enjundias son las tradicionales pailas. Tenemos macha a la parmesana, ceviche fresco, de jaibas, de carne al ají o al pil pil y eso van con hongos de temporada. Igualmente tenemos curanto en olla y vamos a incorporar el chupé de jaiba”, detalla Estrada.

La excelente atención es otro plus. “Empezamos tres con mi socio Luis Lagos y hoy ya somos diez. Los chicos que atienden son buenos. Saben que a más venta, hay más ganancia y propinas. Se trabaja en equipo y ese es el otro secreto de la Fuente Penquista, donde se genera un sentido de pertenencia”, destaca Estrada.

Revalorizar la cocina chilena

El nacimiento de la Fuente Penquista tampoco no fue casual. “De un tiempo a esta parte todo estaba súper gringo, súper peruano, super nikkei, ¿cachai? Entonces faltaba un elemento que pudiera generar empatía a través de dos conceptos súper entretenidos y locales. Uno es el tema del rock, por que Conce es la cuna. Lo otro, es ese sistema tan democrático y transversal de comunicar toda la intercomuna. Por $460 pesos puedes recorrer ocho cuadras para ir al súper o puedes salir de los cerros de Talcahuano y llegar a Hualqui cruzando tres comunas. Entonces eso fue lo que logré visualizar, por eso mismo los precios de nuestro Menú son parecidos. La idea es que todos tengan la posibilidad de probar lo que quieran”, revela “Pepo” Estrada.

Enfatiza que nada es al azar, ya que hay una estrategia. “Tratamos de revalorizar la cocina chilena y el éxito de la Fuente Penquista igualmente es por las formas de comunicarnos en las redes sociales a cargo de la agencia Valiente, del Feña Cartes”.

Puede que no sea exagerado en decir que hoy son el ícono gastronómico de una generación. “Hay gente que se va de la ciudad y no nos olvida. Una vez me pidieron una apertura especial para celebrar una cumpleañera que quería disfrutar de sus sanguches”, cuenta a modo de anécdota.

Y finaliza a modo de resumen mientras da vuelto a un satisfecho parroquiano : “Este fenómeno de la Fuente Penquista ha ido creciendo súper rápido por la calidad de los productos, sus precios y la onda que tiene el local”.

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