Economía y Negocios

Analistas explican costos y beneficios de restringir la volatilidad del dólar

Por: Edgardo Mora | 17 de Junio 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Puede ser un obstáculo para la inflación y subir el precio de importaciones. Y el beneficio, el dar mayor certidumbre a largo plazo para los exportadores.

Lo que partió como un párrafo demás en la propuesta de Alejandro Guillier tuvo eco en algunos representantes del gremio exportador a nivel nacional sobre la posibilidad de buscar la forma de controlar la actual volatilidad del dólar.

Cabe recordar que en la Región del Bío Bío el sector forestal responde por prácticamente el 80% del total exportado, en términos de valor, sin otro producto o área que le haga contrapeso.

Tanto es así, que incluso se ha dicho que así como el cobre es el sueldo de Chile, las exportaciones forestales son el sueldo de Bío Bío.

De ahí la importancia de la discusión sobre el control de la volatilidad del dólar para las exportaciones de la zona.

Daniela Catalán, académica de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS) explicó que “hay que tener presente que en términos de política cambiaria existen dos extremos. Por un lado, flotación libre en el mercado, es decir, se deja actuar las fuerzas de demanda y oferta de la divisa, lo que determina el tipo de cambio, lo cual corresponde a la política que actualmente existe en Chile”.

Por otro lado, “existe el sistema de tipo de cambio fijo, en el que el Banco Central controla el valor del tipo de cambio a través de la venta y compra de divisa, para mantener un valor específico en el mercado”, comentó la académica de la USS.

La profesional dijo además que “cambiar el sistema actual a un tipo de cambio fijo, repercutiría en la política monetaria, convirtiéndose quizás en un obstáculo para poder regular los precios y la inflación, objetivos claves de la política económica de Chile. Sin embargo, a través de los años, el Banco Central ha intervenido en su valor, pocas veces, lo cual se conoce como flotación sucia, pero esto depende de los costos que el Banco Central esté dispuesto y pueda asumir para lograr fijar un valor específico del tipo de cambio”.

Por su parte, Andrés Ulloa, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (Facea) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc), aportó que “los economistas tienen dos posiciones. Algunos creen que es mejor que la volatilidad surja y que se usen instrumentos como forward de monedas para reducir riesgo. Otros que hay que reducir volatilidad con control de cambios. Ya sean cambio fijo o con bandas cambiarias. Los analistas creen que en economías pequeñas es mejor dejar que la moneda flote y usar mecanismos de seguros de moneda”.

Requerido respecto de los posibles efectos de un control sobre la economía regional, Ulloa, respondió: “controlar el tipo de cambio tiene beneficios y costos. Entre los beneficios se encuentra la mayor certidumbre para los exportadores siempre que el tipo de cambio real esté bien definido. Los costos son para los importadores y los consumidores que tendrán que pagar más. Ello generaría costos macroeconómicos por la pérdida de grados de libertad de la política monetaria”.

En tanto, César Salazar, académico del Departamento de Economía y Finanzas de la Universidad del Bío Bío, indicó: “estoy de acuerdo con la promoción de instrumentos que tengan como objetivo reducir el riesgo cambiario en el marco del fortalecimiento de los mercados de seguros. Sin embargo, creo que intervenciones directas en el mercado cambiario por parte de alguna autoridad central no son buenas, ya que generan cambios no anticipados en las reglas del juego”, adelantó.

Desde la Asociación de Exportadores de Manufacturas, Asexma Bío Bío, Alfredo Meneses, su gerente general, recordó: “Asexma Bío Bío hace ya bastante tiempo que propuso la necesidad de establecer cierta banda de manejo del tipo de cambio, considerando que 7 de cada 10 pesos del PIB proviene del comercio exterior, por tanto, el tema no es baladí”.

Meneses aclaró también que “lo que hemos propuesto es que el gobierno a través del Ministerio de Economía y especialmente a través de Corfo se estructure un instrumento de apoyo que permita subsidiar a las Pymes exportadoras y de esta forma permitir darle acceso al uso del instrumento que hoy se gestiona a través de la banca”.

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