Deportes

Magdalena James Martínez: El deporte como estilo de vida y sueño futuro

Por: Daniel Kuschel | 03 de Julio 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Vive por el deporte y lo demuestra día a día. Con sólo 12 años, Magdalena James Martínez es uno de los “comodines” que tiene el Instituto de Humanidades de Concepción (IHC) en varias disciplinas de las competencias en que participa de la Asociación Deportiva Integrada y Cultural de Colegios Particulares (Adicpa).

Cursa recién séptimo básico en el colegio penquista, es delantera titular de la selección de fútbol -actual campeón del torneo-, y tiene ya un registro de 2 goles en igual cantidad de partidos, jugando con niñas de hasta Cuarto Medio como rivales.

Y más allá de que el fútbol es su principal pasión hoy en día, Magdalena también destaca integrando los equipos de vóleibol, básquetbol y gimnasia rítmica.

Es que para ella, el deporte es un estilo de vida. “Soy muy inquieta, desordenada y no tan organizada como quisiera. Y el deporte me ayuda a bajar un poco la intensidad”, cuenta con una soltura de una niña de mucho más de sus 12 años.

“Siento que me ayuda harto, me permite olvidarme de algunas cosas para así no estar siempre, con todo el cansancio de las cosas que tengo que hacer”, agrega.

Es la tercera de cuatro hermanos, y justamente en un ambiente en que todos ellos han hecho deporte: las mayores Karla de 19 yJosefina de 17 jugaron vóleibol, y Maximiliano, el más pequeño de 8 años ya practica ajedrez y atletismo. Es la que destaca por la cantidad y calidad con la que se desenvuelve en las distintas disciplinas.

“Mis papás me ayudan mucho, mi papá es como mi transporte (ríe). Siempre les pido que si me castigan, que lo hagan con cualquier cosa, pero menos con el deporte”, manifiesta.

Eso sí, muchas veces compatibilizar tantas actividades con sus estudios en el colegio es complejo, y aunque reconoce que no es tan ordenada como quisiera, su rendimiento académico, sumado a la gran cantidad de deportes que practica, habla más de mucha autocrítica que de poca organización para sus actividades.

“Es difícil compatibilizarlo con el estudio. No me queda tanto tiempo para otras cosas, más tomando en cuenta que tengo tiempo de 15.00 a 16.30 horas para estudiar, porque mis actividades son a partir de esa hora hasta las 18 ó 19 horas”, explica sobre su rutina cotidiana.

Así, logra practicar gran cantidad de deportes, aunque muchas veces tiene que priorizar. “El básquetbol lo tuve que dejar un poco, pero todavía me gusta jugarlo y entrenar. En la gimnasia por ahora no estoy practicando con implementos, pero me gusta trabajar con cuerda”, explica Magdalena sobre dos de sus disciplinas.

Otra en la que participa en las competencias de Adicpa es el vóleibol, aunque por su edad, tiene un carácter más recreativo que competitivo. “El último partido que jugué por vóleibol lo ganamos, pero fue hace tiempo. Muchas veces me coincide con el fútbol y también los scouts el sábado, por lo que debo priorizar. De hecho, el último partido de vóleibol en el que participó el colegio no lo pude ir a jugar, porque tenía fútbol”, señala Magdalena.

El fútbol, su prioridad

Ala hora de hablar de su participación con la selección de fútbol del Instituto de Humanidades, a Madgalena James le cambia el semblante.Demuestra pasión por todo lo que practica, pero en esta disciplina mucho más.

“Si tengo que elegir uno para priorizar es el fútbol. Tengo a mi mejor amiga conmigo ahí y somos como un equipo, que siempre jugamos entre nosotras”, indica.

Para “Mai”, como le dicen en su casa en Chiguayante, el fútbol es una especie de vía de escape y relajación. “Nos permite liberarnos del estrés de los otros días de alguna manera, porque los entrenamientos son los viernes, que es cuando con más cansancio viene y más te relaja hacer deporte. Nosotros ese día tenemos la posibilidad de llegar a entrenar en cancha grande, y por ello llegar ahí es como relajante”, sostiene.

Al equipo delInstituto de Humanidades de Concepción, por este semestre le queda un partido, más ante elColegio Fraternidad. Será el tercero de esta temporada de un plantel en el que Magdalena ha escalado mucho en poco tiempo.

“Desde 5° básico que iba a jugar a la selección del colegio. Me citaban a algunos partidos, pero no tanto como ahora que me toca jugar. El año pasado entré a la selección a mitad de año, hasta ahora”, recuerda.

Sueños de niñez

A su corta edad, Magdalena también tiene ambiciones en el deporte, y modelos a seguir.

“Me gustaría seguir el camino de la Antonia Alarcón (jugadora del IHC, del Fútbol UdeC femenino, y también a seleccionada nacional). Es muy buena y ha demostrado que se puede estudiar y jugar a la vez”, explica.

De todas maneras, la joven jugadora del IHC sabe bien que hacer una carrera como deportista es muy difícil, pero espera poder llegar lo más lejos posible en las distintas disciplinas que practica, sobre todo en el fútbol.Su meta es ser seleccionada nacional algún día.

Para ello, ya tienen un primer paso. “Queremos ir a probarnos con mi amiga ahora a la escuela de fútbol de la Universidad Católica que tiene acá en
Chiguayante. En gimnasia me quería también meter a un club, pero ahora como que me aclaré un poco y prefiero el fútbol”, indica una pequeña gigante, que muestra muchas condiciones para un futuro deportivo.

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