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Reportaje: Si quiere negociar, hable con mi representante

Por: Paulo Inostroza | 29 de Mayo 2017
Fotografía: Raphael Sierra P.

“Mal necesario”, “útiles para negociar”, “gente peligrosa”, “hay buenos y malos”, son
algunas frases para describir al agente o intermediario de futbolistas. ¿Cómo trabajan? ¿Hay vacíos aún por regular?

Es un mundo del que se escucha mucho y se sabe poco. Felicevich, Ogalde, AIM. Apellidos y empresas de representación de las que todos oyen o vinculan a ciertos jugadores, aunque nadie tiene demasiada claridad sobre su funcionamiento. “Llevo hartos años en el fútbol, pero me ha costado harto entender bien esa parte. Además, aquí existen hartos vacíos legales que se deben regular”, comentó el presidente de la rama de fútbol de la UdeC, Mario Rodríguez. Pero también hablaron ellos, los representantes. “Hay artículos de prensa que nos dejan muy mal parados, aunque uno tiene toda la disposición a hablar y transparentar cómo trabajamos”, expresaron desde Biosports Management. Veamos de qué se trata.

Kevin Martínez tenía 17 años cuando se destapó haciendo goles en Deportes Concepción. “Jugando por la Sub 19, me vio Javier Araujo (ex delantero paraguayo) y se acercó, me ayudó con dinero para pasajes, cosas pequeñas y mi papá firmó una autorización, porque yo era menor de edad. Cuando cumplí 18, ese contrato dejó de correr y dejó de representarme”.

El joven llegó a Universidad de Chile estando Beccacece y cuenta que “en la U me vieron por los partidos de CDF y me llamaron. Empecé bien, pero cambiaron de técnico, no me citaron más y me quiero ir porque acá no veo muchas posibilidades de jugar. Ahora estoy con Pedro Jaque, que trabaja con Felicevich y en un rato más tenemos que juntarnos para ver mi futuro. De todas formas, dejé bien claro que hasta que no tenga un sueldo de 3 millones o algo así, un sueldo importante, seguimos solo de palabra. No hemos firmado nada y tampoco le toca porcentaje”.

Y es que Kevin es bien cuidadoso con el tema. “En la U vi muchas cosas sucias y por eso estoy chato y me quiero ir. Hay mucho pituto y yo no soy de jugar porque venga mi representante y le diga a alguien ‘ponga a mi jugador’. Puedes ser malo, pero igual jugar porque tu representante mete plata. No todos son así, hay gente que trabaja bien, pero eso que te digo es una realidad. Así es el fútbol de hoy”, apuntó.

Agencias y nombres

Para entender el mapa de los representantes, hay que anotar a Fernando Felicevich, a través de su agencia Twenty Two, representando estrellas como Arturo Vidal y Alexis Sánchez y, a nivel local, a jugadores como Valber Huerta, Claudio Sepúlveda, Jorge Troncoso, Jimmy Martínez y Giovanni Asken, según indica su sitio web.

AIM representa, entre otros, a Matías Fernández, Nicolás Castillo y el “Gato” Silva, mientras que, en nuestra zona, maneja nombres como Simón Ramírez y su hermano Antonio, Ignacio Navarrete, Pedro Morales, Yerko Urra y Diego González.

UnoSports, de Sergio Gioino y Pablo Lecler, representa a Felipe Mora, Patricio Rubio, Osvaldo González, Lorenzo Reyes, Ángelo Sagal y Andrés Vilches, entre otros.

Otros conocidos intermediarios y agencias son Sergio Morales (Gabriel Vargas), Alan Silberman (Gonzalo Jara), José Luis Carreño (Michael Ríos, Miguel Jiménez), Leonardo Cauteruchi (Pablo Guede, Paulo Garcés), Sebastián Cano (venezolano que trajo a Otero y Soteldo a Huachipato), Ernesto Carrasco (ex Héctor Mancilla, Gustavo Cristaldo) y Biosports Management (Luciano Vázquez, Diego Guidi, Diego Ruiz).

Cuiden a los niños

Mario Rodríguez ya se acercó a la Anfp pidiendo que la relación entre intermediarios, jugadores y clubes sea mejor regulada. ¿Y qué puntos considera urgentes de reglamentar?

“Me preocupan los menores de edad. Hay representantes que se acercan a niños de 15 o 16 años y ya quieren que sus padres le firmen algo. Les compran zapatillas y otras cosas para amarrarlos y hasta puede ser un auto, si el chico es más conocido o seleccionado”, advirtió.

Pero no es el único problema que ve. El directivo agregó que “nos ha pasado que estamos interesados en un jugador y aparecen como tres representantes llamando y diciéndonos que son quienes lo manejan. No existe un registro oficial, algo que maneje la Anfp o alguien, donde haya claridad de qué representante tiene cada jugador. Eso transparentaría mucho las cosas. Hoy hay un libertinaje en este tema y por eso necesitamos regularlo”.

Y añade otros vacíos importantes: “actualmente, el representante obtiene el 5 o 10 por ciento de la operación, en un traspaso, pero he sabido de casos donde tocan el sueldo de los jugadores. Eso no corresponde. El otro gran problema es que los técnicos también tienen representantes y a veces piden jugadores y justo son de su mismo representante. Eso es poco ético. No sabes si el jugador te lo pide el entrenador o el representante y terminan manejando los clubes”.

El técnico de Cobreloa, José Sulantay, asegura que es un tema que habla mucho con sus dirigidos, porque es muy crítico del sistema. “En mi época, tú te vendías por tu rendimiento y punto, pero hoy si no tienes representante te puedes quedar sin equipo. Son un mal necesario. He visto a muchos enriquecerse con jugadores que dirigí y dejarlos botados. Se acercan a niños de 15 años y los papás creen que su hijo mañana va a jugar en el Chelsea. Se marean”.

El “Negro” dirigió a Vidal, Sánchez y “Mati” Fernández, entre otros, y contó que “a esa selección le fue bien y de repente se llenó de agentes buscándolos en la concentración, queriendo que firmaran algún papel. Tuve que sacarlos y aconsejar a los jugadores, pero al final cada uno decide qué quiere hacer. Hay gente que te puede ayudar y hace bien su pega, pero también es fácil dejarse engañar. Siempre les digo a los muchachos que tengan mucho ojo, que cuando eres bueno tú le haces un favor a ellos y no son ellos los que te hacen un favor a ti”.

Y coincide en otras cosas con Rodríguez. “Hay equipos donde, curiosamente, el técnico y los jugadores son todos del mismo representante y eso no puede ser. Quizás yo soy más a la antigua, pero no acepto eso. No acepto que un representante sea dueño de un club”, apuntó.

Víctor Tornería, en tanto, representa al Club Social Deportes Concepción y narró que “cuando nos hicimos cargo, quisimos saber quién representaban a nuestros jugadores y fue imposible. No existe un catastro oficial, la Anfp no manejaba nada. El problema es que, por ejemplo, a Nonguén entra cualquiera y le ofrece cien lucas y zapatillas a un niño de 15 años y no le avisan nada al club. Uno, con suerte, sabe de rebote que un jugador tuyo firmó con un representante. Imagínate todos los que se fueron de acá y cómo los andaban buscando cuando nos castigaron”.

Qué dicen ellos

Arturo Jiménez es uno de los tres fundadores de la agencia AIM, junto a sus hermanos Ignacio y Manuel. Su empresa, ubicada físicamente en Santiago, comenzó a sonar fuerte en nuestra zona al posicionar al acerero Simón Ramírez en Portugal y al volante de la UdeC, Ignacio Navarrete, en la Segunda de España. ¿Cómo funcionan? El también publicista contó que “acá hay 9 personas que se ocupan de la captación de jugadores y hay otro departamento que se encarga específicamente de representarlos. Tenemos dos personas en Europa, uno en México y buenos contactos, que se logran con el tiempo y con la confianza”.

Mientras responde, prepara los informes solicitados por un club. Asegura que tiene poco tiempo libre porque lo llaman mucho preguntando por sus jugadores, no solo para contratarlos, sino para hacerles un seguimiento a sus desempeños. También cuenta que, en nuestra zona, “tenemos una buena relación con la UdeC”. Al preguntarle por Huachipato, reitera: “mmm… Tenemos una buena relación con la UdeC”. Obviamente, hubo un quiebre tras la partida de Víctor Dávila al Necaxa. AIM logró el fichaje del volante en México, lo que enfureció al acero, desde donde aseguraron que el chico perdió porque tenían ofertas mejores para él.

Jiménez señaló que “no fue difícil llegar a los jugadores que hemos captado en Huachipato o la UdeC, porque todos han tenido selecciones menores en su trayectoria. Por ejemplo, Ramírez, es joven, pero tuvo una temporada completa jugando de titular, a muy buen nivel, y estuvo en una selección chilena. Con ese currículum, Benfica se mostró interesado. Uno ve esas cosas y dice: este jugador está para un club de Primera, para Europa o para la Segunda de algún país que pueda ser conveniente para él. Eso es algo que debes evaluar”.

Así partí en esto…

César González tiene 35 años, es titulado de asistente social de la UdeC, y el 2011 formó Biosports Management junto a Pablo Soto. ¿Y cómo llegó a este mundo de la representación de jugadores? “Siempre fui fanático del fútbol, jugué interfacultades en la universidad y comencé a tener contactos con gente de la U. Me contaron del tema de la representación, el 2008 conocí a un agente español, Jorge Fuster, y empecé a gestionar jugadores argentinos que tenían pasaporte comunitario y tenían las condiciones para jugar en segunda división de ligas europeas. Después me asocié con Pablo, juntamos sus jugadores y los míos, y hoy representamos entre 30 y 40 futbolistas”, relató.

El comienzo es de cero y cuenta que “al inicio les ofreces a los jugadores la posibilidad de encontrarles trabajo. Eso es lo que uno ofrece y algunos te creen y otros no. Cuando ya trabajaste con algunos, ellos mismos corren la voz, hablan de ti y esa es tu mejor forma de publicitarte, que ellos mismos te recomienden. Para nosotros, el jugador no es un negocio. Tratamos de darle estabilidad y preocuparnos de la persona”.

Y con el tiempo, hay gente que los busca. “Antes de cada temporada, los técnicos y comisión fútbol de los clubes arman la lista de jugadores que pretenden y llaman a sus representantes. Hay técnicos y dirigentes que ya conocen como trabajas, entonces confían en ti. Pero no solo trabajas antes de los torneos, en la época de pases. Debes seguir a tus jugadores todo el año, ver si están jugando y, si no, saber qué les pasa. Preocuparse de la persona, hablar con ellos”, aseguró.

Sabe que este trabajo es cuestionado, genera polémica y no todos lo conocen bien. “Yo concuerdo cuando hablan de que faltan muchas cosas por regular. Nosotros, por ejemplo, no representamos menores de edad porque son niños o adolescentes a los que finalmente puedes hacerle un daño. No soy partidario de hacerles creer a los 15 años que se irán a Europa y decepcionarlos. También coincido en que debería haber un registro de intermediarios y representados. Los que trabajamos con transparencia no tenemos problemas en eso, todo lo contrario”, sostuvo.

Ñublense acaba de firmar a Diego Sepúlveda y René Bugueño, representados por Biosports. Milton Alegre y David Reyes, en tanto, son los últimos en sumarse al listado de la agencia. González señaló que “me parece bien que el Sifup, ahora con Gamadiel García, tome cartas en el asunto. Yo soy partidario de regular la interacción entre intermediarios y dirigentes y es una mesa donde deberían sentarse a conversar todas las partes involucradas, incluidos nosotros. La Fifa tiene ciertas normativas, pero cada país necesita desarrollar su propio instructivo”.

Mario Rodríguez, uno de los grandes críticos de cómo funciona el tema, hace una comparación que explica bien el escenario actual: “esto es como cuando quieres comprar o vender una casa. Si lo haces solo, hay muchos papeles y detalles que no conoces, pero si contratas a un corredor de propiedades te hará toda esa pega y, obviamente, te cobrará un porcentaje por facilitarte todo. Hay gente honesta y otra no mucho. Esto es lo mismo. El futbolista no sabe mucho de negocios y contratos y los intermediarios son muy útiles para negociar. Lo que uno pide es transparencia y regular bien las cosas para que esta dinámica funcione de manera limpia y clara. Si no, pasan cosas oscuras y pierden todos, menos los agentes”.

Pidiendo una mayor regulación, la cruzada auricielo

“Teníamos un jugador listo, todo hablado con su representante y, de repente, estaba en otro lado. Esas cosas nos parecen poco serias y así hay muchas en el tema de los intermediarios. Hay que regular la edad, los porcentajes de comisión, realizar un catastro o lista oficial y ver temas éticos que están jugando contra esta actividad”, comentó Mario Rodríguez.

Desde febrero se está luchando por generar un marco legal que controle este tipo de situaciones en el fútbol chileno. Desde el cambio de ley en la Fifa, que eliminó el concepto de agentes inscritos generando la entrada de los intermediarios, ya no existe una obligación de estar registrado en el ente mundial del fútbol para realizar esta labor.

Gamadiel García, desde el Sifup, también ha dado señales claras de esta necesidad.

César González, de Biosports Management, expresó que “todos estos puntos ayudan a transparentar las relaciones entre las partes, pero tampoco somos partidarios de que uno deba declarar sus patrimonios, bienes y una serie de cosas que me parecen un poco exageradas. El tema de los menores de edad y registro oficial sí me parecen importantísimos”.

Ya existiría un borrador para ser presentado al Consejo de Presidentes, pero habrá que aprobar o rechazarlo punto por punto, ya que cada uno genera un debate distinto.

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