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Universidad de Concepción realiza diplomado para internas en la Cárcel El Manzano

Por: Carolina Abello | 30 de Agosto 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Con la esperanza de que el proyecto siga en 2018, ayer fueron presentados los resultados del taller “Reencuentro”, realizado en la sección femenina de la Cárcel El Manzano.

El taller, en el que participaron 20 internas, fue desarrollado de forma voluntaria por profesores y estudiantes del programa de Formación Permanente de la Universidad de Concepción, y busca empoderar a las mujeres privadas de libertad, a partir del desarrollo de diversas habilidades sociales.

Su responsable, Karin Wilkomirsky, actriz y coordinadora del Diplomado en Coaching y Expresión Escénica de la UdeC, explicó que el objetivo de estos talleres “es empoderar a las mujeres, para que puedan tomar buenas decisiones cuando recuperen su libertad y no vuelvan a delinquir, porque por cada interna hay un promedio de tres niños que se quedan en casa, a la deriva, entonces les damos talleres de salud, afectividad, autoestima, autocuidado, para ir ampliando el campo de posibilidades, para que no se vean tentadas por las circunstancias que encontrarán afuera”.

La iniciativa fue de los ex alumnos del diplomado, quienes hacen clases de manera voluntaria. “Todo es gratis, pero con la Seremi de Justicia y Gendarmería tenemos un pequeño presupuesto para insumos necesarios para los talleres”, explicó. El curso dura de mayo a diciembre y lo imparten cuatro alumnos y cinco profesores.

Rafael Figueroa, director de Vinculación del Medio de la UdeC, explicó que el objetivo de este proyecto “es aportar a personas que necesitan la misma calidad de lo que entregamos en talleres de difusión, aportando a su desarrollo personal. Para nosotros como universidad es muy importante poder aportar en este tipo de cosas, en la reinserción, que necesita a la sociedad civil y nosotros aportamos con lo mejor de nuestros profesores y estudiantes”. Precisó que el futuro del proyecto depende de la evaluación que haga Gendarmería.

El seremi de Justicia, Jorge Cáceres, agregó que mientras más se trabaje en la reinserción como sociedad, “nos ayudamos a nosotros mismos. Es muy importante que nos acompañe la Universidad de Concepción, que es una de las más importantes del país”.

Precisó que se seguirá trabajando con el sector privado para que quienes salgan de la cárcel tengan oportunidades de trabajo, para que así ellas no vuelvan a delinquir ante la imposibilidad de conseguir cómo mantenerse.

“Que nos den una oportunidad”

Mónica Barrera (44) agradeció los talleres que a ella y a muchas les devolvieron la autoestima, “porque muchas queremos un cambio en nuestras vidas, que crean en nosotras, no volver a lo mismo”. Su motivación para cambiar son sus hijos y por eso espera ansiosa su traslado al Centro de Educación y Trabajo de Punta de Parra.

Es segunda vez que está en la cárcel, pero durante los ocho meses que estuvo en libertad se encontró con que nadie le daba trabajo por su pasado delictual.

“Se me cerraron muchas puertas, pero con estos talleres tengo fe que nos puede ir bien. Ojalá nos ayuden porque muchas somos mamás, y espero que no se olviden de nosotras”, dijo, y agregó que quiere tener un local de pastelería cuando salga de la cárcel.

Susana Catalán (41) reconoció que ha sido reincidente varias veces, “porque yo no sabía qué hacer. Es primera vez que un taller nos mira con empatía y nos ayuda a descubrir nuestras carencias y entender por qué volvemos a hacer lo mismo. Hay un sicólogo, un asistente social, que no nos miran como delincuentes, sino que nos tratan como personas y eso nos da seguridad, porque no creo que haya alguien que quiera estar presa y ellos nos muestran que la sociedad nos va a dar una oportunidad y nos va a apoyar”.

En sus planes está volver a la cárcel, “pero a levantar el ánimo de las compañeras que se quedan. Quiero trabajar en confección, pero si no resulta, voy a buscar hasta que lo consiga. Yo lo viví y es duro que te rechacen una y otra vez, tenemos hijos de los que hay que hacerse cargo es mucho más difícil”, reconoció.

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