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Jaime Tapia Zapatero: “Los hogares no son la solución para los niños de Sename”

Por: Carolina Abello | 06 de Agosto 2017
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Seis años lleva la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe), intentando que sus propuestas sobre la crisis en la infancia sean escuchadas, pero sin respuesta alguna de los directores nacionales de Sename.

Una sociedad científica, que reúne a 2 mil 500 pediatras, con una rama de pediatría social, una de atención primaria, una de adolescencia, una de salud mental, y todas ellas convergen en los problemas actuales de esa institución.

Así lo reveló a Diario Concepción el doctor Jaime Tapia, pediatra, neonatólogo y cardiólogo infantil, director de la Sochipe y vicepresidente del Colegio Médico de Concepción, entidad que este año a nivel nacional, decidió hacerse parte de la crisis, solicitando reuniones con la directiva nacional de Sename.

“Pero como pediatras no hemos sido escuchados, no hemos sido participantes de ningún proyecto de ley”, fustigó el médico.

– ¿Por qué cree usted que no?

– Porque no se ha a sumido el problema sistemáticamente y porque hay desconocimiento de factores que son críticos. En el neurodesarrollo es muy importante la vida intrauterina y los primeros mil días de vida. Ahí se genera tu personalidad, tu apego con tu familia, tu capacidad de lenguaje y de entendimiento, tu potencial de adulto. Entonces si durante esos periodos no hay estimulación tú creces con una brecha que no es recuperable después. En nuestra opinión experta un niño como el “Cisarro”, (con 60 detenciones a los 17 años), ya no es recuperable, porque el daño ya está hecho. Y en el nivel de formulación de leyes no hemos sido convocados. Por eso pensamos que el defensor del Niño, esta figura que va en el nuevo proyecto, debería estar más cerca de un pediatra que de un abogado o con alguien con otra profesión. Por eso esperamos a tener candidatos importantes en la Sochipe, para este cargo. Tenemos especialistas que tienen muchos años en la pediatría social y que entienden muy bien el problema y que así podemos lograr que nuestras propuestas lleguen a una ley y que sean estudiadas y evaluadas.

– Como Sochipe, ¿han hecho propuestas concretas sobre en qué se podría mejorar?

– Es que sólo hay conversaciones informales, pero no hay una mesa de trabajo, que es lo que queremos. Y como propuestas, si revisan lo que han hecho los países desarrollados, ellos no tienen hogares, sino que usan la colocación familiar en los niños cuyos derechos fueron vulnerados. Se buscan hogares seguros, protegidos, donde exista una buena cultura, donde quedan estos niños durante los periodos críticos, hasta que puedan regresar con su familia. Así no hay hogares de 20, 30 niños, donde se despersonaliza el trato. Y en estos menores esto podría ser una solución mejor e incluso más barata que estos hogares.

– ¿Hay más propuestas como pediatras?

– Que se concrete de una vez la separación entre menores infractores de ley y los niños vulnerados en sus derechos. Yo, como jefe de Pediatría del Hospital Regional, recibo todas las semanas niños imputados, derivados de los Tribunales de Familia, porque no tienen cama en el Psiquiátrico, que tienen trastornos de personalidad, de conducta. Y llegan acá, con conductas violentas, en un servicio que no está diseñado para eso, en pleno periodo de alerta sanitaria. Yo tengo 40 camas disponibles para recibir niños con enfermedades respiratorias y cuando llega un adolescente de estas características tengo que cerrar una sala, dejar a ese niño aislado y pierdo 3 camas. Hoy tengo 3 casos, es decir, es casi el 10%. Niños con intentos de suicidio, unos más peligrosos que otros, pero como no hay atención en Salud Mental, vienen a dar acá.

– ¿Cómo se soluciona el problema de salud mental en los niños de Sename, tanto de protección como del sistema penal adolescente?

– Creo que con prevención, porque si tienes un niño de 10 años hacia arriba con estas conductas agresivas, la rehabilitación es casi imposible. Tienen un déficit en el control de impulsos, y eso no es curable, porque en la primera infancia ese niño no tuvo lo que tenía que tener. La huella del daño es más profunda. Son niños que salen de la normalidad, entonces no tienen los mecanismos para controlarlo. Sólo queda trabajar con medicación y para eso hay que hacer un espacio de salud mental ambulatorio en la comunidad, en los barrios, algo que también existe en los países desarrollados. La gente no se hospitaliza a no ser que sea realmente grave, y eso es menos del 10%.

– Y desde el punto de vista del Colegio Médico, ¿en qué pretenden colaborar con la crisis de Sename?

– Nosotros tenemos un potencial de mil 500 médicos en Concepción, además de 150 pediatras. Y si bien es lindo ver operativos médicos en terreno, pensamos que hay que hacer propuestas definitivas regionales, porque no siempre se toma en cuenta las diferencias en los territorios.

– ¿Qué podrían hacer esos mil 500 médicos y esos 150 pediatras por los problemas de Sename en Bío Bío?

– Podríamos contribuir a desarrollar una buena red de atención. En el policlínico del hospital se le está dando prioridad a los niños de Sename. Hoy se les da consulta con un neurólogo en un mes, cuando el tiempo normal de espera es de cuatro meses y la mayor cantidad de consultas de niños derivados de Sename es para los neurólogos, por epilepsia; para los gastroenterólogos, por gastritis, y para los endocrinólogos por problemas hormonales, como retraso de crecimiento, que puede ser causado por el síndrome del hijo de una madre alcohólica, pero lejos la primera causa de consulta es la epilepsia o enfermedades neurológicas. No sabemos por qué, no está estudiado.

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