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Abogados analizan denuncia de periodista contra CHV

Por: Carolina Abello | 13 de Julio 2017
Fotografía: Captura de pantalla

Tras la emisión de capítulo de Alerta Máxima, Isidora Jaén anunció acciones legales. Mientras los juristas Carlos Salazar y Remberto Valdés creen que no hubo vulneración de sus derechos, Andrés Cruz sostiene sí lo hay en la edición.

Revuelo causó en redes sociales  el caso denunciado por la periodista penquista Isidora Jaén, quien en la página Noeslaferia.com, aseguró que fue grabada sin su consentimiento, mientras intentaba impedir que un equipo del programa Alerta Máxima de CHV  grabara a un indigente que fue atropellado cerca de su casa, el pasado 6 de febrero.

Según su testimonio,  ella increpó a camarógrafos y personal del Samu, molesta porque la prioridad era grabar al hombre y no atenderlo. Sin embargo, ella registró todo su teléfono celular.

Jaén aseguró a este medio que su indignación se debe a que ella les advirtió a los camarógrafos que ella era periodista y que no podían grabarla, a lo que éstos hicieron caso omiso.

La profesional aseguró que reuniendo los antecedentes para presentar acciones legales que le permitan reparar su dañada imagen.

El programa fue emitido el pasado 10 de julio, pero tras los reclamos de Jaén por redes sociales, CHV bajó el video de internet.

En la página, la profesional asegura que no agredió a los camarógrafos ni al personal médico.  Pero las imágenes en YouTube muestran el momento en que se produce el forcejeo y donde ella exige que le entregue la cámara handy con que se captaron las imágenes.

Visiones distintas

El director de la Escuela de Derecho de la Universidad San Sebastián, Carlos Salazar, tras ver las imágenes, piensa que es Jaén quien agrede a los profesionales, “entonces no queda claro quien infringió primero un derecho del otro. Hay cosas que ella podría  considerar que atentan contra su honra, como que se dice que ella fue detenida y ella lo niega”.

El problema, agregó, es que si una persona se enfrenta a una violación de un derecho, eso no le da autorización a violar un derecho de vuelta, que sería lo que hizo ella.

“Y hay que recordar que a la persona atropellada se le cubre el rostro en las imágenes, entonces no me parece que se viole la vida privada del afectado, pero es ella quien irrumpe en la escena y no lo hace de  una manera correcta”, dijo Salazar.

En cuanto a que a ella se la haya grabado, el académico recordó que ella grabó a los camarógrafos con su celular, y luego exigió que no la grabaran a ella, “y además que ella no es la titular del derecho a la intimidad del sujeto afectado, el titular del derecho es la persona atropellada”.

En cuanto a la petición de la periodista de no ser grabada,  precisó que el hecho ocurrió en la vía pública, “pero no tengo claro que se haya violado la intimidad del afectado, porque no se le vio el rostro, y nadie lo conoce. En cuanto a ella, renunció a su privacidad cuando se puso frente a la cámara, con el pretexto de defender la intimidad del afectado, en una forma que a mí me parece poco pacífica, con garabatos y manoteando la cámara. Podría haber mandado una carta al canal, al diario, pero así no”.

El abogado Remberto Valdés concordó con su colega en cuanto a que Isidora Jaén renunció a su derecho a la intimidad al ubicarse frente a las cámaras. “Siempre hay una confrontación entre el derecho a la intimidad y el derecho a la imagen. En el caso del indigente accidentado, respecto a la línea ética podemos tener visiones distintas. En México, si se publica el cuerpo de un hombre que se acaba de suicidar con su hija llorando al lado no pasa nada. En una cultura como la nuestra, la línea es ética, es decir, ¿es necesario publicar un cadáver para que se cumpla el derecho a la informar?. En el caso de Alerta Máxima, al hombre se le tapó el rostro, pero en el caso de la periodista que reclama,  pasa en la vía pública, ella se enfrentó a las cámaras, y al exponerse frente a quien ejerce su derecho de informar,  pierde su derecho a la intimidad y a ser sujeto de información, y ahí se acabó el tema.

“El video está editado”

La opinión disidente fue del abogado Andrés Cruz, quien reparó en que las imágenes que hay en YouTube pueden estar editadas, cuestión que corroboró Jaen, al asegurar que cortaron cuando ella pedía a los camarógrafos que dejaran de festinar con los pobres que no pueden defenderse.

“No creo que el derecho a la imagen pueda ser pasado a llevar en pro el derecho a la información, considerando que ella tiene una versión distinta de los hechos, y se puede  configurar que hubo un abuso por parte de los individuos que grabaron. Entonces si no se tiene acceso a todas las imágenes no se puede emitir un juicio absoluto. Y si hubiese sido un atropello en Vitacura, no habría salido en televisión. Creo que hubo una actitud hostil hacia ella, entonces hay un choque entre el derecho a la información y el derecho a la imagen”.

Para el profesional, la acción que ejecuta Jaén no es noticiosa, “y ella señala que no quiere que la graben. Entonces en este caso podría haber una reclamación a los colegios profesionales respectivos por la acción que se llevó a cabo, hasta acciones constitucionales. Ella no pierde el derecho a su imagen al ubicarse al frente, y tampoco le cubrieron el rostro, pese a que ella lo pidió. Lo grave es que se da a conocer una porción editada de la verdad, con fines que puedan satisfacer a su pretensión, y eso no me parece positivo”.

En efecto, la misma Isidora Jaén comparó su caso con el de Inés Pérez, vecina de Chicureo cuyas declaraciones fueron editadas y descontextualizadas. En la oportunidad, Chilevisión debió indemnizar a la afectada. La estación además fue sancionada por el Consejo Nacional de Televisión.

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