Carta al director

Plantas medicinales y niños

Por: Diario Concepción | 09 de Septiembre 2017

Señor Director:

El consumo de  plantas medicinales es una práctica ampliamente extendida a nivel mundial y, nuestro país, no es la excepción. Efectivamente, las denominadas “agüitas” gozan de gran aceptación en Chile, debido a la creencia popular de que al ser un producto natural es “bueno” y “exento de efectos secundarios”.

En la intención de dar a sus hijos un tratamiento lo más sano posible muchos padres y cuidadores ofrecen a los niños infusiones o preparados “naturales” por su cuenta, a menudo sin la consulta previa al médico o químico farmacéutico. Contrariamente a lo que mucha gente cree, las plantas medicinales pueden tener efectos secundarios graves, directamente o porque interaccionan con fármacos convencionales.

Las plantas medicinales contienen principios activos, que son los encargados de ejercer la acción sobre el organismo. Por ejemplo, una planta como el boldo parece ser inofensiva y puede ser efectiva para el estreñimiento, pero contiene compuestos como el ascaridol, que provoca vómitos y convulsiones.

Siempre deben ser consideradas como medicamentos, ya que la mayoría contienen principios farmacológicamente activos y, por lo tanto, pueden provocar efectos secundarios graves e intoxicaciones según la cantidad administrada.

No deben utilizarse en individuos vulnerables como lactantes  o embarazadas sin consultar con un profesional de la salud como un médico o farmacéutico, deben evitarse por periodos prolongados, y comprender que pueden presentarse interacciones con fármacos. Frente a una sospecha de efecto adverso asociado al consumo de una planta medicinal debe suspenderse su uso y consultar al Químico Farmacéutico.

 

Valeria Jorquera Barrera

Académica Escuela Química y Farmacia U. Andrés Bello

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